Clara Gregorio Rey

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Clara Gregorio Rey

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Clara Gregorio Rey

Pequeña biografía que te interese destacar

Nací en Talavera de la Reina (Toledo), en abril de 1968. Cuando contaba tres años de edad,  mi padre falleció en un accidente de coche, lo que trastocó enormemente a mi familia, y permanecí, casi desde ese momento, interna en Madrid en un colegio de monjas hasta los diez años cuando fue clausurado, por lo que volví a unirme a mi familia en Córdoba, ciudad natal de mi madre.

A los dieciséis años fui madre. Me casé con el padre de mi hija año y medio después y a los veintinueve años me divorcié, dejando la carrera de psicología a medias. Poco después me incorporé al sector de los estudios de mercado y opinión, primero como encuestadora y  luego como coordinadora, abandonando este trabajo a finales de 2015 debido a la crisis.

Me planteé, pues, qué hacer profesionalmente y mi primera decisión fue trabajar sólo en algo que me gustase, que me entusiasmase, y decidí montar un consultorio de Inteligencia Emocional, ya que es un tema por el que he estado muy interesada desde  joven, y sobre el que he devorado montones de libros, y que ha sido de enorme ayuda en momentos  y experiencias difíciles, sintiéndome satisfecha de poder ahora ayudar a los demás en esas situaciones en que la vida parece ponerse demasiado cuesta arriba.

En febrero de 2016 nació Yago, mi nieto, y me convirtió en la abuela más feliz y babeante del mundo.

¿Cómo definirías en un máximo de cinco líneas de qué trata tu libro y por qué deben comprarlo los lectores?

El libro trata del inexplicable, curioso y misterioso comportamiento femenino, que puede llegar al absurdo en situaciones o momentos en los que se hace aún más evidente nuestra condición de féminas, lo que no es tarea nada fácil –me refiero a lo de ser mujer-, y no sólo eso, es que ni siquiera se nos dio a elegir. Por lo que creo que puede resultar de mucho alivio a las lectoras que se identificarán con la protagonista y a los hombres que lo lean les ayudará a entendernos un poquito mejor. Lo que sí puedo asegurar es que se van a reír mucho con su lectura, pues está cargado de humor y se van a encariñar con la protagonista.

¿Cuál es el principal objetivo que te planteaste con la escritura de esta obra?

He deseado superar el tabú o ese temor a reconocer que las mujeres no somos del todo perfectas, que no siempre nos gusta ser mujeres, que somos difíciles de entender, que somos complicadas, que somos más inestables emocionalmente que los hombres…, es una cuestión biológica, ¿y qué si es así?, tenemos otras cosas maravillosas que ellos no tienen. Y por supuesto, reírme de ello, desdramatizar lo que nos pasa día a día.

Quería contestar a la pregunta de si era yo la única mujer que tenía momentos en los que ser mujer y comportarme como tal resultaba realmente complicado y difícil de llevar y tratar de hacer entender a los hombres cómo podemos llegar a pensar, sentir o reaccionar nosotras en ciertas situaciones. Y que si no son capaces de llegar a entendernos, lo que comprendo que es bastante difícil, que al menos se lo sepan tomar con humor.

¿Qué es para ti ser escritora? ¿Te cuesta utilizar esa palabra para definirte?

Alguien que disfruta escribiendo, que ama las palabras, ya que haciendo un buen uso de las mismas puede expresar ideas, conceptos, sentimientos, inventar historias, soñar, viajar y compartirlo con los demás.

A veces me gusta escribir y siento la necesidad de hacerlo. Me pasa igual con cantar o

bailar y no por eso soy bailarina o cantante. Soy la escritora o autora de Jodidas pero contentas y de alguna cosilla más que aún está sin publicar. No me corresponde a mí definirme como escritora. Como decía Forrest Gump “Tonto es el que hace tonterías”. ¿Es escritor el que escribe? Imagino que sí, la cuestión es si lo que escribe está bien escrito y transmite lo que de verdad quiere transmitir al lector.

¿Qué ha sido lo más bonito y lo más difícil de todo el proceso de publicación de tu libro?

Me gusta mucho cocinar y no se me da nada mal, pero lo de emplatar reconozco que no es lo mío.  Pues yo envié mi obra a la editorial y ellos “me la han emplatado” de maravilla. Desde la magnífica corrección, al diseño de la portada, que era algo que me preocupaba mucho, pues quería que reflejara el espíritu del libro.

Lo más bonito ha sido el trato tan cercano y humano de los componentes de la editorial, de hecho eso fue, desde el primer momento, lo que me animó a seguir con el proyecto y decidirme por mundopalabras.es. Han compartido mis ilusiones, mis temores, y siempre me han transmitido que se ponían en mi piel como novata en este mundo.

Lo más difícil ha sido vencer el miedo a enfrentarse a la presentación del libro, o a que no tenga la respuesta esperada, a saber hacerlo llegar al público.

¿Les aconsejarías a otros escritores que se embarcaran en la aventura de la autoedición?

“Aventura”… buena palabra para definirlo. Como toda aventura asusta un poco, pero es realmente interesante. Siempre digo que si alguien ha hecho algo antes, también puedes hacerlo tú mismo. Te implicas más y como el roce hace el cariño, terminas emocionándote e ilusionándote mucho con el proyecto. Es una aventura que merece mucho la pena vivir.

¿Cuál ha sido tu experiencia con mundopalabras.es?

Magnífica. Te sientes apoyada en todo momento, mimada. La respuesta a cualquier duda es inmediata. Te guían, te van llevando de la mano, te aconsejan muy bien y al mismo tiempo tienen un respeto exquisito a lo que tú decidas, sobre cómo quieres que se haga tu libro. El sentido humano está muy presente, lo que para mí, al menos, era algo muy importante. Y, al mismo tiempo, unos pedazos de profesionales.

¿Qué sentiste cuando tuviste el libro entre tus manos?

Algo parecido a cuando eres madre y la matrona te pone a tu hijo en los brazos. Llevas unos meses gestándolo y de repente ya está en el mundo. Lo tienes, lo tocas y te fijas en todos los detalles. Me encanta la criatura, me parece perfecta, seguramente porque la he parido yo. A ninguna madre le parecen sus hijos feos.

¿Algún consejo para escritores que están empezando?

Si yo lo he hecho, puede hacerlo cualquiera. Merece mucho la pena. Es bonito, muy bonito. Mi hija, cuando vio el libro, me dijo que estaba orgullosa de mí. Sólo por eso, ya merece la pena. ¿Y por qué no ponerse a prueba para saber de lo que uno es capaz? Hazlo, y sobre todo, disfruta haciéndolo: es difícil que algo que hagas disfrutándolo salga mal.

Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!

Tu principal fuente de inspiración es… el amor, en cualquiera de sus formas.

Para llamar a las musas nada como… estar enamorada.

Tu lugar preferido para escribir… mi despacho, me permite concentrarme.

¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo? Por la noche vienen las ideas, pero de día se escriben mejor, con la mente y cuerpo descansados. Para escribir mejor el silencio, me gusta mucho la música y me distraigo. A pesar de ser mujer no se me da bien hacer dos cosas a la vez, o estoy en una cosa o estoy en otra.

¿Libro electrónico o libro en papel? En papel tiene más encanto, pasar la página, colocar el marcapáginas, comprobar el grosor de lo que llevas leído y de lo que te queda por leer y si es usado o de biblioteca, aún mejor. Un papel olvidado entre las páginas, alguna anotación, una marca que alguien dejó. ¿Cómo poner una flor a secar en un libro electrónico? Para eso soy muy clásica.

¿Alguna superstición? No pensar en cosas feas, malas o negativas para no atraerlas.

Un sueño como escritor/a… Montarme en un tren o avión y ver a alguien leyendo mi libro y comprobar que se está riendo y que lo está disfrutando.

Tu escritor/a favorito/a… Arturo Pérez Reverte, me encanta su punto transgresor.

Un personaje literario que te cautivara especialmente… Ignatius Reilly del libro La conjura de los necios y Cándida del libro Cuando dios aprieta ahoga pero bien.

La novela que te hizo llorar… Como agua para chocolate y Flores en el ático.

 

Por último, nos gustaría conocerte un poquito mejor, ¿te animas a responder a nuestro apartado “muy personal”?

Tu comida favorita es… chocolate negro y gominolas de regaliz.

Serías capaz de insultar si… veo a alguien actuando con maldad a sabiendas.

Tu ciudad favorita es… Córdoba, y después Florencia, pero me queda mucho mundo por conocer.

Lo que te hace más feliz… la compañía de mi nieto, la música, cocinar para los demás, sentir que hay muy buena gente que me quiere.

Lo que más odias de este mundo… la hipocresía, “el qué dirán”, la mentira, la negatividad.

Una manía personal… la ropa del revés, no soporto ver una prenda del revés.

¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… De ET.

Ahora mismo estás leyendo… Excusas para no pensar, de Eduardo Punset, y la última novela de María Dueñas, La Templanza, magníficamente escrita.

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