Hablamos con Pedro de Andrés, autor de “El libro de las historias fingidas”

IMG_2317Hoy tenemos en mundopalabras.es a Pedro de Andrés, escritor bilbaíno que ha publicado recientemente El libro de las historias fingidas. Pedro es licenciado en Derecho, pero después de ejercer la abogacía durante bastantes años, en el 2005 decidió que lo que verdaderamente quería hacer en la vida era escribir. Desde entonces, muchos de sus relatos han sido premiados, seleccionados como finalistas y publicados en diversas antologías. Si te interesa conocerlo mejor, puedes hacerlo en su blog, Desde mi rama.

 Hola, Pedro, hace pocos meses has publicado El libro de las historias fingidas, ¿qué puedes contarnos sobre esta obra?, ¿qué encontrarán los lectores entre sus páginas?

Antes que nada, me gustaría agradecer la oportunidad de charlar con vosotros. El libro de las historias fingidas nace de la invitación que me hizo Emilio Porta, del sello editorial Netwriters, para que le enviara un manuscrito con relatos. Después de seleccionarlos, no encontraba una forma satisfactoria de ordenarlos, pues sus temáticas y géneros eran demasiado diferentes. Entonces pensé que, haciendo un guiño a Las mil y unas noches, podía escribir una historia que los relacionara y crear una «novela de relatos» como me gusta llamarla: una trama completa aderezada con un puñado de historias para todos los gustos.

¿Podemos decir, de alguna manera, que se trata de un libro sobre el proceso de la escritura?

Sin duda. Conforme me adentraba en la historia, fueron surgiendo diversas cuestiones que se me plantearon a mí mismo durante mi proceso de aprendizaje. La dificultad radicaba en que resultaran naturales dentro del contexto y no parecieran un mero compendio de consejos —no me considero cualificado para ello—, pero que aportaran el punto de vista de alguien que todavía está aprendiendo.

¿Tardaste mucho en escribirlo? ¿Qué fue para ti lo más agradable y lo más difícil o pesado de llevar a buen puerto la idea de esta obra?

Los relatos que dieron origen al proyecto, escritos durante mi primer año en el Taller de Escritura Alfa, así como en la red social Netwriters, estaban ya seleccionados. Así que, una vez que tuve clara la idea, el borrador tomó forma con rapidez. En pocos meses, no recuerdo exactamente cuántos, aunque quedaba por delante la labor de reescritura y corrección.

Enfrascarme en un proyecto y sentir que estaba participando en algo más grande que yo mismo fue lo más agradable. Lo difícil, naturalmente, fue mantener ese grado de concentración y disciplina que requiere un libro, máxime cuando yo estaba acostumbrado a escribir relatos cortos y microcuentos. Sin embargo, no puedo decir que haya sido un proceso duro, sino todo lo contrario.

¿Tienes alguna otra obra publicada?

Antes de ver publicado mi primer libro, he tenido la fortuna de haber sido seleccionado para participar en algunas antologías. Además, a finales de este año, verán la luz otras dos obras mías. Una novela corta, La saltadora de sueños, a través de la editorial Valinor, y con Ediciones Cívicas, La balada de Brazodemar, una novela de aventuras en un mundo imaginario, aunque con más conexiones con el nuestro de las que cabría pensar en un primer momento.

¿Qué significa para Pedro de Andrés la escritura?

Sonará un poco a tópico, pero ha sido encontrar mi lugar en el mundo, el descubrimiento tardío de una forma de vida que me acompañará hasta el fin de mis días, mi verdadera vocación.

¿Te cuesta ponerte a escribir? ¿Has sentido alguna vez el tan conocido miedo a la página en blanco?

De momento, por fortuna, nunca he tenido problema para ponerme a escribir. Es más, tengo ideas y proyectos como para mantenerme ocupado durante unos cuantos años. Después… ya se verá. Cuando algo te gusta tanto, sustituye a tus aficiones habituales y te proporciona satisfacción más que suficiente. Si además, como yo, tienes la suerte de que se reconozca tu trabajo, te conviertes en una persona feliz.

¿Sigues algún método para darle forma a tus historias? ¿Utilizas alguna técnica narrativa o dejas que la creatividad fluya sin ponerle ningún orden?

Para mí es fundamental dejar que las ideas fluyan con absoluta libertad. Acostumbrado al trabajo en el taller, donde no cuentas más que con una hoja de papel y la pluma, sin ordenadores ni teclados, he encontrado el método de trabajo que mejor va con mi carácter. No pretendo que sea el mejor ni el más efectivo. Simplemente, a mí me funciona. Parto de una idea, un tema, cualquier premisa, y dejo que la tinta corra sobre la hoja. Los resultados me sorprenden casi siempre, llegando a finales, situaciones o personajes que no estaban ahí un momento antes. No obstante, en esto, como en casi todo, “cada maestrillo tiene su librillo”.

¿Te has formado de alguna manera para ser mejor escritor? ¿Qué piensas de los cursos de formación?

Creo que es fundamental. Por regla general, uno no se pone a emborronar lienzos al óleo sin unas nociones mínimas, ni se pone a rasgar las cuerdas de un violín sin que te enseñen. La escritura funciona igual. Independientemente del talento que se pueda poseer o no, hay que conocer la lex artis de la profesión, las técnicas narrativas y reglas básicas. Y por supuesto, mucho, mucho, mucho trabajo. En este sentido, he de decir que tanto en el Taller Alfa, como en los compañeros escritores que he ido conociendo en este viaje alucinante, he encontrado grandes maestros.

¿Cuál es tu opinión sobre el estado actual del mundo de las letras? ¿Eres optimista o crees que hay razones para preocuparse?

Hay motivos importantes para la preocupación. El maltrato a la cultura y a la educación no abona, precisamente, el terreno para la mejoría. Una sociedad que desprecia a los libros está condenada a la esclavitud. Debemos poner los medios para que sea lo más instruida y culta posible, pues es el verdadero camino a la Libertad. La digitalización de nuestro mundo, mal entendida, puede ser una amenaza. Debe ser para nosotros una herramienta y no un fin en sí mismo.

¿Lees mucho? ¿Papel, libro electrónico o ambos?

No entendería mi vida sin los libros… Sin ellos sería, sin duda, peor persona. Leer es primordial para mí.

Prefiero el papel, aunque, por supuesto, también tengo un dispositivo para libros electrónicos. No me disgusta como medio para la lectura y le encuentro sus ventajas. Sin embargo, nada puede sustituir la visita a la librería, pasar los ojos por los lomos de los ejemplares, consultar con tu librero (una profesión en peligro de extinción y que debería ser protegida), abrir las páginas de un libro e impregnarse de su aroma, de su esencia… Eso no tiene precio.

¿Admiras a algún escritor/a?

A muchos. La lista sería demasiado larga y siempre incompleta. Lo mejor que me ha proporcionado la escritura es la cantidad de gente maravillosa que he conocido, de la que he aprendido mucho, tanto como escritor como persona, y a la que admiro profundamente.

¿Te cuesta o te ha costado alguna vez llamarte a ti mismo escritor?

Bastante… De hecho, lo acabo de decir en la anterior pregunta y todavía me produce cierto vértigo. Es un tema que surge a menudo en las charlas entre compañeros y siempre es difícil saber en qué momento se cruza la frontera y puede considerarse uno mismo escritor. Tal vez, no llegue a acostumbrarme nunca, y eso sea un indicador positivo.

Ahora mismo pueden estar leyéndote autores noveles que estén introduciéndose en la aventura de la publicación, ¿qué les dirías?

Como he dicho antes, no creo que sea el más apropiado para dar consejos. Si acaso, animarlos a trabajar duro, a no descuidar nunca la formación y a no darse por vencidos. La publicación no debe ser nunca un objetivo, lo importante es disfrutar con lo que se escribe, relacionarse con otros autores, aprender.

¿Tienes nuevos proyectos literarios a la vista?

Siempre. Sentir el hormigueo en los dedos ante la proximidad de un nuevo reto, una nueva historia, es fundamental. Puede que lleguen a puerto o no, pero alimentan mi ilusión y mis ganas de trabajar. Lo único que lamento es no disponer del tiempo suficiente para sacarlos adelante.

Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!

Tu principal fuente de inspiración es… El entorno. En cualquier lugar o momento puede surgir la chispa para esa historia que está pidiendo paso.

Para llamar a las musas nada como… Interiorizarte, vagar por la imaginación y dejarla libre de ataduras.

Tu lugar preferido para escribir… Un tren, la playa, un parque, mi habitación, una terraza. Todos los lugares son buenos si llevas siempre material a mano.

¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo? La noche y sus silencios revelan tramas y personajes que durante el día permanecen ocultos.

¿Alguna superstición? A la hora de escribir, por fortuna, no las tengo.

Un sueño como escritor… Llegar a vivir de ello.

Tu escritor/a favorito/a… Son varios, dependiendo del género que me apetezca en ese momento. Si hay que citar uno, tal vez porque es el último que ha llegado a mi lista, diría que Patrick Rothfuss.

Un personaje literario que te cautivara especialmente… Sinuhé me permitió viajar como nadie a través del Tiempo y el Espacio.

La novela que te hizo llorar… No ha sido una sola, sino muchas. Y no solo llorar, sino reír, enamorarme…

Y un nuevo apartado, “muy personal”, para poder conocer un poquito mejor a los autores que pasan por mundopalabra.es:

Tu comida favorita es… Las natillas caseras. Soy demasiado goloso.

Serías capaz de insultar si… Presencio cualquier acto de opresión.

Tu ciudad favorita es… Bilbao, por supuesto, pero eso lo llevo en la sangre. Después de mi bocho natal, diría que Madrid.

Lo que te hace más feliz… Mi hijo Lander, mi obra insuperable.

Lo que más odias de este mundo… Tener que trabajar en algo que no te gusta porque hay que comer y pagar facturas, y que, en el contexto histórico y social que estamos viviendo, no seamos capaces de reaccionar y retomar las riendas de nuestros destinos.

Una manía personal… necesitaría una hora para esto.

Ahora mismo estás leyendo… Antes nunca lo hacía, pero ahora me estoy empezando a acostumbrar a leer varios libros a la vez. En estos momentos, estoy leyendo “El yo digital de Elias Quimey” de Santiago Solano y “Elantris” de Brandon Sanderson, pero tengo una lista de espera larguísima sobre la mesa.

Gracias, Pedro, por estar con nosotros en mundopalabras.es.

Comentarios (3)

  • Adrián Martín 12 septiembre, 2015 at 10:14

    Las buenas entrevistas se caracterizan por buenas preguntas y mejores respuestas. Y esta tiene mucho de ambas.
    Me siento muy identificado con Pedo de Andrés. Me quedo con: “Tener que trabajar en algo que no te gusta porque hay que comer y pagar facturas, y que, en el contexto histórico y social que estamos viviendo, no seamos capaces de reaccionar y retomar las riendas de nuestros destinos.” No puedo estar más de acuerdo, a pesar de reconocer las grandes dificultades que entraña.
    Hace poco que terminé “El libro de las historias fingidas” y, a pesar de no ser lector habitual de relatos (por lo que reconozco me dio cierta pereza comenzarlo), me ha gustado mucho. Cada frase de cada cuento desprende una sutileza que demuestra que se le ha dedicado tiempo y mimo.

  • mundopalabras 15 septiembre, 2015 at 10:34

    Hola, Adrián, muchas gracias por tu amable comentario. Lo cierto es que estamos muy agradecidos a Pedro de Andrés por haber “conversado” con nosotros de tantos temas que nos apasionan y por habernos contagiado su pasión de una manera especial. Nos alegra que hayas disfrutado con la lectura de “El libro de las historias fingidas”. Un abrazo.

  • Pingback : NetWriters | Entrevista a Pedro de Andrés

Enviar comentario

8 + 3 =

Nuestro asesor de edición puede resolver todas tus dudas.
Déjanos tu correo


¡¡Es el momento de apostar por ti!!

Uso de cookies

En www.mundopalabras.es utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y por motivos funcionales y estadísticos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí política de cookies. ACEPTAR

Aviso de cookies