Hablamos con Mayte Esteban

Entrevista a la autora Mayte Esteban

Entrevista a la autora Mayte EstebanMayte Esteban (Guadalajara, 1970) apostó hace años por la autoedición en papel. Después de ganar dos certámenes de relato breve decidió invertir el premio en autoeditar su primera novela, La arena del reloj, un relato intimista a dos voces. Tras ella, Su chico de alquiler, novela juvenil, siguió los mismos pasos. Ambas lograron cierta repercusión en las redes, pero no fue hasta la llegada de la publicación independiente de Amazon a España, en 2012, cuando empezó a ser conocida. A estas dos novelas se sumó otra juvenil, El medallón de la magia, y las tres lograron destacar en el top de las más vendidas de la plataforma durante semanas.

Sin embargo, tuvo que llegar febrero de 2013 para que su nombre empezara a sonar con fuerza. La publicación de Detrás del cristal la coloca en unos días en el top ten y de ahí no se mueve hasta cinco meses después, cuando es retirada de la plataforma como novela independiente para hacerlo bajo el sello B de Books. A esto le seguiría la publicación en papel con Vergara (Ediciones B). En 2014 vuelve a la autopublicación con una novela juvenil, Brianda, y en el verano de 2015 se publica La chica de las fotos, novela con la que ha sido finalista en el Premio Digital HQÑ (HarperCollins Ibérica), y cuya salida al mercado en papel está prevista a principios de 2016 debido al éxito de ventas (tres meses entre las novelas digitales más vendidas en las principales plataformas).

Hola, Mayte, es un placer tenerte en mundopalabras.es y poder “charlar” contigo sobre esta pasión por la escritura y la literatura que nos une. Lo primero que nos gustaría preguntarte es desde cuándo escribes y cuál es tu fin último con la escritura. ¿Qué persigues cuando te enfrentas a la página en blanco?

Escribo casi desde que aprendí. Empezó siendo un juego y se acabó convirtiendo en algo sin lo que no sé vivir. No puedo pasar un solo día sin escribir, si no es un fragmento de una novela, un pequeño relato, una entrada del blog… La página en blanco no me da un miedo especial, porque tampoco me lo da volver a empezar. Yo arranco a escribir y, si lo que me encuentro no sirve, empiezo otra vez. De todas maneras nunca me he sentido presionada por plazos o fechas de entrega. Supongo que eso hace que quizá me sientes delante del teclado muy relajada.

¿Cuántas novelas tienes publicadas, Mayte?

 Cuatro autoeditadas y dos con editorial tradicional. Todas ellas tienen su versión en papel y digital.

 Tus novelas son de géneros diferentes, ¿cómo definirías a nuestros lectores qué tipos de libros escribes?

Las novelas que escribo son de géneros muy distintos, es cierto. Las hay juveniles, intimistas, románticas… pero tienen un punto en común que soy yo. En todas ellas se pueden reconocer mis palabras, la manera que tengo de expresarme. Otra cosa que intento es pulir los textos de manera que cuando el lector llegue a ellos tenga la menor cantidad de escollos posibles. No me gustan los párrafos sin alma, pero tampoco abarrotados de adjetivos y perífrasis, así que dedico casi tanto tiempo a la escritura como a corregir, releer, recolocar sintagmas…

 Durante el proceso de creación, ¿piensas en el lector?

 En ese sentido que acabo de explicar sí. Pero es que también estoy pensando en mí como lectora, lo que me gustaría encontrarme. Que el texto se lea bien, pero que a la vez transmita emociones, sentimientos, ideas. Lo que no hago es condicionar lo que escribo a modas o a géneros que se vendan más. Eso no. Prefiero que me lean menos personas, pero ser fiel a lo que yo quiero. De momento, estoy contenta con esta decisión.

 ¿Sigues algún método para construir tus novelas o te dejas llevar con libertad por la llamada de las musas?

 Sé dónde quiero llegar, el tema y el detonante de la historia. A partir de ahí, abandono el mapa y cuento la historia desde el instinto.

 ¿Cuál es la cualidad que más admiras en un escritor/a?

El manejo del lenguaje –que no sea él el que te maneje a ti y acabes diciendo lo que no quieres–, la honestidad al abordar las novelas desde lo que sienten y no desde lo que se demanda porque está de moda y que me cuenten historias diferentes, pero con una voz propia que pueda reconocer. Para mí eso es un escritor de verdad.

 ¿Estás actualmente embarcada en algún nuevo proyecto literario?

 Siempre. Voy tranquila porque creo que a todos los libros hay que darles su tiempo y cuidarlos una vez publicados y a La chica de las fotos le queda su recorrido en papel, que empezará nada más arrancar 2016. Mientras eso esté en marcha, terminaré una novela en la que escribo ahora y espero ponerme con otra que tengo a medias. También tengo otra acabada, en reposo. Lo de publicarlas ya llegará.

 ¿Cuál sería para ti el éxito como escritora?

 Lo he dicho más veces, trascender es el éxito, saltar la barrera de tu tiempo. No ser una moda que pueda ser incluso fenómeno de ventas, pero que con el tiempo se diluya y quede en nada. Sin embargo, eso pienso que está reservado a unos pocos que son muy grandes. Hay otro éxito más pequeño, que es sentirte orgulloso de lo que haces y ese lo tengo.

 ¿Qué piensas sobre la autoedición?

Es el lugar por el que empecé, así que tengo buen concepto de ella. Sin embargo, para autoeditarse hay que ser muy consciente de algo: solo vas a tener una oportunidad de causar una buena impresión. A quien se anime a hacerlo, le recomiendo que antes se preocupe por pulir el libro lo más posible. Merece la pena el esfuerzo.

 Tienes dos obras publicadas con editorial, ¿cuál ha sido tu experiencia? Una vez que has conocido ambas formas de publicar (la tradicional y la independiente), ¿cuál de las dos te gusta más?

Las dos. Cada una tiene sus propios pros y contras. En autoedición, sobre todo en la digital, tú manejas todo, sabes lo que vendes casi al minuto, puedes tomar decisiones sobre el precio del libro o sobre una promoción que se te ocurra, pero cuando publicas tú solo en papel no llegas a la distribución que puede darte una editorial, así que en eso siguen siendo mejor opción.

 A la autoedición le veo otra ventaja. A veces hay novelas que son complicadas de catalogar o de “vender” porque no encajan en ningún casillero exacto –no son romántica, ni policiaca, ni histórica pura–, y que las editoriales no apuestan con ellas por el riesgo que supone que no funcionen. Sin embargo, bien manejadas por el autor, he visto que en algunos casos los resultados han sido muy buenos. Para esto la autoedición digital está muy bien. Si te equivocas, eres únicamente tú quien lo hace, sin muchos riesgos, pero existe la posibilidad de acertar.

 ¿Cómo definirías qué tipo de lectora es Mayte Esteban? ¿Papel o formato electrónico? ¿Dejas alguna vez un libro sin terminar?

Voraz, me da igual papel que digital, aunque me suelen gustar más, cuando hago balance, los libros en papel, pero eso tiene trampa: me conozco. Cuando veo un libro que estoy segura de que me gustará, me lo compro en papel. Soy lectora de todos los géneros, leo ensayos, manuales de creación literaria y estudio literatura, así que siempre estoy con algo entre las manos.

Antes nunca dejaba libros sin terminar. Ahora sí. Normalmente abandono los que no me gustan nada, porque pienso que el tiempo hay que emplearlo en disfrutar y no sufrir con algo que no quieres hacer. No entiendo a esos comentaristas que dicen que tardaron tres semanas en leer un libro y lo pasaron fatal. No tiene ni pies ni cabeza no dejarlo, a menos que lo que quieras es ir a contar lo malo que te pareció el libro por lo mucho que te costó leerlo… Hay veces que no se puede, cuando lees por trabajo, pero si no es trabajo, se deja y listo.

También he dejado libros sin terminar que me estaban gustando porque me dolían. Dos, en concreto, pero sé que volveré a ellos porque no era su momento de encontrarse conmigo.

 ¿Haces listas de libros pendientes? ¿Cuál es el siguiente en la cola?

Las hacía, pero como al final no las cumplo, he dejado de hacerlo. Ahora he estado con galeradas y con unas correcciones y no estoy leyendo en este momento nada más allá, aunque tengo dos libros en papel y el Kindle encima de la mesita de noche.

 ¿Qué obra, en tu opinión, sería imprescindible para un amante de las buenas letras?

 Los amantes no se conforman con amar a una obra, son promiscuos, estoy segura. Hay una obra, El principito, que me encanta porque tiene una particularidad que siempre me ha resultado fascinante. Lo pudiste leer hace años y cada fragmento te llevó a una reflexión que no será la misma que si lo lees hoy. Supongo que es parte de la magia de esta pequeña gran novela.

 ¿Cuál es el mayor reto que te gustaría lograr en este loco mundo de las letras?

 Lo tengo clarísimo: poder vivir de esto. Igual que tengo clara otra cosa: es muy posible que no lo consiga.

 ¿Sientes temor a las críticas? ¿Alguna vez este miedo al qué dirán te ha paralizado?

 A las constructivas, ninguno, aprendo muchísimo de mis errores, los acepto y los enmiendo en la medida de lo posible. A las destructivas no es temor, es otra cosa. Hay momentos en el que te entran ganas de decirle cuatro cosas a la persona que de pronto se siente con la autoridad de, sin saber nada de ti, juzgar si has trabajado un libro lo suficiente o echarte en cara que no hayas escrito la historia que esperaba –normal, escribes la que quieres tú. Te entran ganas, pero sabes que lo mejor es respirar profundamente y dejarlo correr. He pensado mandarlo todo a paseo varias veces, pero aquí sigo. Creo que cada una de esas veces también aprendes a ser un poco más fuerte.

 ¿En alguna ocasión te has sentido tentada a hacer desaparecer alguno de tus textos?

 ¡Los he hecho desaparecer! Muchos y sin miedo. Escribir también es borrar mucho.

 A la mayoría de los escritores les preocupa cómo dar a conocer sus obras, ¿nos resumirías, en unas líneas muy breves, qué es para ti lo más importante de una estrategia de marketing de escritores? ¿Algún truquillo de lo que mejor te ha funcionado?

Lo único que tengo claro es que soy yo misma en mis perfiles en las redes. No las maneja nadie por mí. Intento intercalar a la persona con la escritora y la promoción. Centrarte solo en ella agota a quienes te siguen, aburre muchísimo, y eso lo sé porque sigo a escritores que llega un momento en el que no me aportan nada, lo único que ves de ellos es: compra mi libro. Suelo dejar en mis perfiles pequeñas reflexiones, comentarios sobre libros de otros que me gustan, mini relatos, fotos que no sean muy personales…

 ¿Cuál es tu opinión sobre el estado actual del mundo de las letras? ¿Eres optimista o crees que hay razones para preocuparse?

En los últimos años, el fenómeno de la autoedición creo que ha supuesto un cambio importante para el sector. Ha hecho que desde todas las partes se replanteen muchas cosas. Creo que quedan muy pocas editoriales que solo se dediquen al libro en papel, que no manejen perfiles en redes sociales para dar a conocer sus productos. En este sentido, todo es crecer, renovarse. Y eso siempre es positivo, son pasos adelante.

 ¿Te animarías a darles algún consejo a todas esas personas que, perdidas, en la difícil aventura de publicar, buscan alguna tabla a la que agarrarse?

No creo que sea el mejor ejemplo para dar consejos. Quizá lo que digo siempre: leer mucho, prepararse antes de lanzarse a nada.

 Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!

Tu principal fuente de inspiración es… la vida cotidiana.

Para llamar a las musas nada como… sentarte a escribir.

Tu lugar preferido para escribir… donde sea, pero con el portátil.

¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo? Da igual cuándo, pero ahora necesito tranquilidad, estar sola. Antes no. Podía tener niños alrededor y no me desconcentraban.

¿Alguna superstición? No.

Un sueño como escritora… poder vivir de esto.

Tu escritor/a favorito/a…imposible elegir.

Un personaje literario que te cautivara especialmente… Jo March cuando leí Mujercitas, hace mucho tiempo.

La novela que te hizo llorar… una novela no, algunos pasajes, algunas frases de muchas me han emocionado.

Y un nuevo apartado, “muy personal”, para poder conocer un poquito mejor a los autores que pasan por mundopalabra.es:

Tu comida favorita es… ¡me gusta todo!

Serías capaz de insultar si… se entrometen en mi vida personal.

Tu ciudad favorita es… Madrid.

Lo que te hace más feliz… una buena conversación con un café.

Lo que más odias de este mundo… las personas que siempre lo saben todo.

Una manía personal…no quitarme una pulsera (el día que lo haga la perderé).

¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… ¡Sorpresa! Me habré disfrazado tres veces en mi vida, no lo sé.

Ahora mismo estás leyendo… Algo sobre lo que no puedo hablar aún 😉

Gracias por todo, Mayte, ha sido un placer “hablar” contigo en mundopalabras.es.

Comentarios (2)

  • Mercedes Gallego 19 enero, 2016 at 11:36

    Cercana y sencilla, así es Mayte Esteban y me gusta que quien la entreviste sepa sacar de ella su lado más humano. Felicidades por este pedacito de nuestra uerida Mayte.

    • mundopalabras 21 enero, 2016 at 18:31

      Hola, Mercedes, gracias por pasarte por nuestra página y dejarnos tu comentario. Sacar el lado más humano de Mayte no fue tarea difícil, sinceramente, es una mujer que desborda sensibilidad. Un saludo y esperamos verte por aquí o por nuestras redes sociales.

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