Hoy tenemos el privilegio de tener en mundopalabras.es a Salvador Robles Miras, autor de Contra el cielo, una novela editada recientemente con nuestro sello Blanco y Negro.

Pequeña biografía que te interese destacar

He ejercido el periodismo y la pedagogía, pero, ante todo, soy un escritor vocacional. Escribo porque me sale del alma; la tristeza me embarga cuando estoy varios días sin escribir. He ganado unos cuantos premios, y, ahora, se me presenta una gran oportunidad con mi candidatura al Premio Euskadi de Literatura en Castellano, por mi novela “La exclusiva del asesino”.

¿Cómo definirías en un máximo de cinco líneas de qué trata tu libro y por qué deben comprarlo los lectores?

Es una novela que aborda varios de los temas que literariamente más me atraen: la redención, la lucha contra la adversidad, la tolerancia, el fanatismo, la esperanza. La describiría como un viaje luminoso a la oscuridad más densa: la del dolor de los dolores, o lo que es lo mismo, la muerte del ser más querido a causa de la barbarie terrorista.

¿Cuál es el principal objetivo que te planteaste con la escritura de esta obra?

¿Puede el amor de un padre ser suficiente para creer, en contra de todo y todos, en la inocencia de una hija?

¿Qué es para ti ser escritor? ¿Te cuesta utilizar esa palabra para definirte?

No me cuesta porque es a la actividad que más tiempo le dedico. Ser escritor es aprender sobre lo que sé y no sé, es vivir múltiples vidas, es acercarme al corazón del otro.

¿Qué ha sido lo más bonito y lo más difícil de todo el proceso de publicación de tu libro?

En su día, y me refiero a la primera edición del libro, fue difícil publicarlo. ETA estaba operativa y la novela denunciaba, entre otras cosas, la sinrazón y la violencia del terrorismo (también del terrorismo de Estado).

¿Les aconsejarías a otros escritores que se embarcaran en la aventura de la autoedición?

Sí. Cuando uno cree en sí mismo, debe apostar por ello.

¿Cuál ha sido tu experiencia con mundopalabras.es?

Excelente. Contaba con una ventaja. Conocía a Berta Carmona y a José Manuel Aparicio. O sea, que ha sido como editar con mi propia editorial.

¿Qué sentiste cuando tuviste el libro entre tus manos?

La sensación del trabajo bien hecho. Es una edición magnífica.

¿Algún consejo para escritores que están empezando?

Sí. Que escriban y escriban y escriban…. Y que vayan por la vida con los sentidos abiertos en par en par. La literatura ayuda a vivir, y la vida bien vivida te convierte en mejor escritor.

Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!

Tu principal fuente de inspiración es… la memoria.

Para llamar a las musas nada como… escribir y escribir y escribir.

Tu lugar preferido para escribir… en un estudio pequeño que tengo en casa, aunque escribo en cualquier sitio.

¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo? El día, cuanto más temprano, mejor. A veces, pongo música instrumental, preferentemente clásica.

¿Libro electrónico o libro en papel? En papel.

¿Alguna superstición? Ninguna.

Un sueño como escritor… Llegar al corazón del lector.

Tu escritor/a favorito/a… Fiodor Dostoievski.

Un personaje literario que te cautivara especialmente… Raskolnikov, el antihéroe de ‘Crimen y castigo’.

La novela que te hizo llorar… ’Cien días de felicidad”, de Fausto Brizzi.

Por último, nos gustaría conocerte un poquito mejor, ¿te animas a responder a nuestro apartado “muy personal”?

Tu comida favorita es… gazpacho.

Serías capaz de insultar si… rara vez he insultado en público a alguien. Para mis adentros, sí, por ejemplo, cuando en el escaparate del mundo, los medios de comunicación, veo a los fuertes abusando de los débiles.

Tu ciudad favorita es… Bilbao.

Lo que te hace más feliz… mirar hacia mis adentros y ver la decencia.

Lo que más odias de este mundo… la violencia contra un niño.

Una manía personal… ninguna.

¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… De escritor.

Ahora mismo estás leyendo… Varios libros: “Patria”, la novela de Fernando Aramburu, “El eco de los disparos”, un interesante ensayo de Edurne Portela, y “Una herencia incómoda”, de Nicholas Wade.

 

Enlaces a entrevistas, reseñas o todo aquello que te interese destacar sobre tu obra

En Internet, los interesados pueden encontrar bastante material.

 

Gracias por todo, Salvador, ha sido un gran placer “charlar” contigo en mundopalabras.