Hoy hablamos con Adrián Martín Ceregido, autor de la novela La venganza esquiva, publicada con nuestro sello émepe.

Pequeña biografía que te interese destacar:

Soy un hombre de letras al que la asignatura de matemáticas posibilitó estudiar la carrera de Ciencias Económicas y Empresariales. El primer gran error de mi vida al que han seguido otros intercalados con aciertos. Todo ese cúmulo de decisiones me han traído donde estoy. No me quejo.

¿Cómo definirías en un máximo de cinco líneas de qué trata La venganza esquiva y por qué deberían comprar esta obra los lectores?

La novela trata sobre la familia del escritor Robert Louis Stevenson y de cómo este conoció, por una casualidad, a quien tres años después se convertiría en un despiadado asesino en serie. Cuando cometa sus crímenes, Stevenson le desenmascarará, lo que les lleva a un inevitable enfrentamiento en el que uno utilizará su ingenio y el otro su locura desatada.

He hablado ya con muchos lectores y una apabullante mayoría coincide en que “engancha”, la prosa es ágil y está muy bien documentada.

¿Cuál es el principal objetivo que te planteaste con la escritura de este libro?

Al comienzo me lo tomé como un reto personal sin más pretensiones: ser capaz de construir un argumento para después plasmarlo negro sobre blanco. Siempre me consideré capaz de lograrlo. A medida que concluía los capítulos, escribir se convirtió en una droga muy terapéutica, hasta el punto de pensar que sería feliz dedicándome a ello en mayor o menor medida. Cuando la acabé me arrebató un ardiente deseo de publicarla. Los objetivos han ido evolucionando con la propia novela y con el disfrute inmenso a lo largo del camino.

¿Qué es para ti ser escritor? ¿Te cuesta utilizar esa palabra para definirte?

Esta pregunta daría para una tesis doctoral. Para mí, y sé que muchos criticarán esta opinión por simplista, escritor es, en una primera aproximación, todo aquel que escribe, que un día decide aferrarse a una pluma o encender el ordenador para expresar lo que se le pasa por la imaginación en forma de microrrelatos, cuentos, novela, poesía, teatro…

No me cuesta utilizar esa palabra, que para muchos es digna de veneración. Otra cosa es que, como en todas las actividades, haya buenos y malos escritores, gentes con mayor o menor vocación y verdaderos genios de la literatura con mayúsculas. Pero insisto, no creo que solo pueda llamarse así a aquellos que han conseguido un nivel de excelencia en el uso del lenguaje. ¿O no es escritor, acaso, todo aquel que, a pesar de una escasa formación y cultura, no ceja en su empeño de completar una página tras otra? Y no quiero decir con ello que Belén Esteban (si aceptamos la dudosa hipótesis de que escribió su libro) sea escritora. Una condición que sí considero necesaria para considerar a alguien escritor es la constancia, la persistencia a lo largo del tiempo. Una persona que lleve veinte años aferrado a esa pluma o sin apagar el ordenador, puede ser un mal escritor, pero escritor al fin y al cabo.

¿Qué ha sido lo más bonito y lo más difícil de todo el proceso de publicación de tu libro?

Lo más bonito, el momento en que tuve el primer ejemplar en mis manos, es decir, el día en que culminó todo el proceso. Por poco lloro.

No he percibido dificultad alguna. Estoy muy satisfecho de la manera en que el equipo de mundopalabras me ha guiado en todo momento desde el principio hasta el último detalle de la impresión. Participar en cada fase tomando decisiones ha sido muy gratificante.

¿Les aconsejarías a otros escritores que se embarcaran en la aventura de la autoedición?

Por supuesto. Lo acabo de decir, yo disfruté mucho. Si alguien desea que su obra sea leída y ninguna editorial apuesta por ella, la autoedición es un canal idóneo. Eso sí, si se poseen ciertas pretensiones, hay que hacerlo bien, hay que superar los filtros de calidad que se pasarían con una editorial tradicional, no lanzarse a una imprenta a lo loco con un texto lleno de faltas y sin depurar. Empresas de servicios editoriales son buenos compañeros de viaje para que el resultado final sea óptimo. Si a todo esto le añadimos que grandes escritores como Dostoievsky, Borges, Valle-Inclán o el propio Stevenson tuvieron que autoeditar sus primeras obras, a mí, al menos, no me queda ninguna duda.

¿Cuál ha sido tu experiencia con mundopalabras.es?

Muy positiva. Cuando acabé la novela, a finales de 2013, no conocía nada del mundo editorial en lo referente a un autor, desconocía qué pasos dar. Tuve conocimiento de mundopalabras, pude contactar en persona con José Manuel Aparicio, dado que somos paisanos y el camino se clarificó. De verdad creo que he estado muy bien asesorado y que sigo estándolo.

¿Qué sentiste cuando tuviste el libro entre tus manos?

Antes he dicho que me emocioné. Además me invadió una profunda sensación de irrealidad, como si no fuera posible que ese libro lo hubiera escrito yo. Es una percepción que me acompaña desde entonces, al ver mi primera entrevista en prensa o cuando contemplé la novela en el escaparate de una librería o cuando me vi firmando en una caseta de la Feria del Libro de Madrid.

¿Algún consejo para escritores que están empezando?

Ni soy el más indicado por mi bisoñez ni soy amigo de dar consejos a nadie. En todo caso, que sean constantes y que escriban todos los días.

 Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!

Tu principal fuente de inspiración es… la literatura y el cine.

Para llamar a las musas nada como… escribir. Como dijo Picasso, cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando.

Tu lugar preferido para escribir… cualquier sitio con mucha luz natural.

¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo? El día y el silencio.

¿Libro electrónico o libro en papel? En papel, sin duda.

¿Alguna superstición? No.

Un sueño como escritor… que mis historias entretengan, hagan pasar buenos ratos, ayuden a volar.

Tu escritor/a favorito/a… Stevenson, por supuesto.

Un personaje literario que te cautivara especialmente… John Silver el Largo.

La novela que te hizo llorar… unas cuantas, soy de lágrima fácil.

Por último, nos gustaría conocerte un poquito mejor, ¿te animas a responder a nuestro apartado “muy personal”?

Tu comida favorita es… el arroz con leche.

Serías capaz de insultar si… no está delante el insultado. Descargo adrenalina cuando estoy solo, pero insultar nunca es el camino.

Tu ciudad favorita es… Imposible elegir una entre tantas.

Lo que te hace más feliz… la felicidad de mi familia.

Lo que más odias de este mundo… cualquier consecuencia de la maldad humana.

Una manía personal… comerme las uñas.

¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… No iría.

Ahora mismo estás leyendo… Irène, de Pierre Lemaitre.

Web del autor: www.martinceregido.es.

Página de Facebook: www.facebook.com/adrian.martinceregido.

Entrevista en la radio: http://www.ivoox.com/29-9-15-adrian-martin-ceregido-y-la-venganza-esquiva-audios-mp3_rf_8678572_1.html.

Entrevista en el programa Objetivo Bizkaia de Tele 7: https://www.youtube.com/watch?v=PJoL7SWOCZY.