Estamos encantados de tener de nuevo en mundopalabras.es a María Lara Martínez, historiadora y escritora con un currículo brillante tanto en lo académico como en lo literario. Es Doctora Europea en Filosofía, profesora, escribe en publicaciones de gran prestigio como Historia National Geographic o Muy Historia, ha formado parte del jurado del Premio Nacional de las Letras Españolas en 2012 y tiene varios libros publicados: El velo de la promesa, con el que ganó el Premio de Novela Histórica Ciudad de Valeria; Brujas, magos e incrédulos en la España del Oro (Alderabán, 2013); Enclaves templarios (Edaf, 2013); Memorias de Helena (Alderabán, 2014), la novela con la que prosigue la saga de la corte del emperador Constantino, y Reconquista (Edaf, 2015).

Hola, María. Hace unos meses tuvimos la suerte de hablar contigo sobre tu obra y ya nos adelantaste como primicia que publicarías un nuevo libro, Reconquista. Ahora que ya se ha publicado, ¿qué puedes contarnos sobre él?, ¿cuál es el tema central y cómo se gestó este proyecto?​
Comencé la investigación en el año 2007. Entonces me adentraba en el idilio de Alfonso VI con la princesa Zaida. Él, rey castellano-leonés, acababa de conquistar Toledo en 1085. Ella, viuda de Fath-al-Mamun, soberano de la taifa de Córdoba, el cual había muerto en la embestida de los almorávides. Imaginaba lo que habría supuesto para el rey poeta de Sevilla, Almutamid, entregar a su propia nuera al rival, pero era una decisión tomada con clarividencia, porque se percató pronto de que los almorávides, a quienes él había llamado, no querían ayudar a las taifas sino arrasarlas y unificarlas bajo el Corán más rigorista. De la unión nació Sancho Alfónsez, fallecido en el combate de Uclés (1108). ¿Qué habría supuesto que este infante hubiera llegado al trono? Recordemos que tenía dos sangres, mora y cristiana y que sólo se estaba en el ecuador de la Reconquista. Es una pregunta hacia el futuro. Publiqué esa investigación y, después, seguí hacia delante en el tiempo y hacia atrás el hilo de ese laberinto que tanto tiene que ver con los orígenes de España como nación. De ahí, el recorrido geográfico y vivencial de las batallas, y también el intento de conjugar la lengua y las motivaciones del siglo XXI con la expresión bella de la juglaría.

Por lo que tenemos entendido, en Reconquista subyace un mensaje sobre la paz y la convivencia entre culturas que nos parece un tema de reflexión fundamental. ¿Podrías adelantarnos algo sobre esta cuestión?
El capítulo inicial de la obra se titula “Declaración de intenciones”. Es dramático que el mundo se vea atacado por el terrorismo. Ante los atentados del siglo XXI, los musulmanes de bien han salido a la calle para ponerse al lado de las víctimas. No existe una tierra perdida a reconquistar, todos somos ciudadanos de una aldea global, con derechos inalienables y deberes. Al-Andalus realizó una maravillosa aportación a la cultura universal y, en la Edad Media, la guerra estaba a la orden del día pero el fanatismo sólo estuvo presente en oleadas como la invasión almorávide. Escribí este libro para contribuir humildemente, a través de la Historia, a consolidar caminos de Paz.

También hemos sabido que en este libro encontraremos algunas curiosidades que llamarán la atención de los lectores especialmente, ¿nos desvelas alguna o nos las reservas para cuando podamos sumergirnos en la lectura?
Sí, os descubro algunos aspectos, como por ejemplo el lugar central que en el libro adquiere el análisis del mestizaje. Hasta ahora no se había dado relevancia al mestizaje en la Edad Media hispana, era como un tabú y, sin embargo, fue real. Hubo casos curiosos como el de Abderramán III, un califa de ojos azules y piel rosada por su abuela vascona. También el de los hijos de Muley Hacen, el padre de Boabdil, con Isabel de Solís, la cautiva de la Alhambra. Narro las batallas desde el presente, combinando el tono épico con la comprensión de las motivaciones de sus artífices, también enmendándoles la plana por ciertas decisiones injustas como la entrada a sangre y llamas de los almorávides desbancando las taifas. Intento presentar con naturalidad a don Rodrigo, el último rey visigodo, a Pelayo, el héroe de la cruz de roble, al Cid, amigo de algunos musulmanes y puesto al límite por Alfonso VI, su señor natural… En la otra vertiente, a Tarik y a Musa que, con sus peleas por atribuirse la victoria del año 711, tuvieron que comparecer en Damasco, hablando de la mesa de Salomón, con poderes mágicos, que decían haber encontrado por tierras de Guadalajara. Por supuesto que salen a escena las mujeres, desde la viuda de don Rodrigo, la reina Egilo, a Isabel la Católica, pasando por las Berenguelas y Urracas.

¿Nos darás en esta ocasión alguna primicia?, ¿algún nuevo libro a la vista?
Sí, con emoción os comento que hemos ganado mi hermana Laura (profesora de Historia Contemporánea, también Primer Premio Nacional de Fin de Carrera en Historia) y yo el Premio Algaba con nuestro nuevo libro Ignacio y la Compañía. Del castillo a la misión. En noviembre será el acto de entrega y llegará a las librerías. En el volumen abordamos la aventura de los jesuitas desde Loyola al papa Francisco.

Seguramente nos estén leyendo algunos lectores poco aficionados a la novela histórica, ¿qué les dirías para que les den una oportunidad a este género? ¿Cuáles son para ti las principales ventajas o fortalezas de conocer mejor nuestra historia a través de una novela?
Una de las potencialidades de la novela histórica es que contribuye a la humanización del pasado. La tradición nos ha mostrado a los personajes como seres muy viscerales, casi de acero. Sin embargo, sentían como todos la herida de la espada o el entusiasmo de la sonrisa. Para mis novelas realizo una exhaustiva documentación y, después, dejo volar la imaginación a fin de meterme en la piel de esos seres, históricos y ficticios. Trato de acercar los argumentos al presente, porque hay temas atemporales, son tramas que entran en conexión con el público (la defensa de la mujer, la familia, la infancia, la intriga, la crisis, el viaje como conocimiento de uno mismo, la búsqueda de la felicidad, etc).

Por último, nos gustaría que nos dieras un consejo para ser tan prolífica, ¿gestionas tu tiempo siguiendo algún sistema o procedimiento?
Trabajo mucho, lo reconozco, y por otra parte desde muy pequeña, con 3 años, ya deseaba ser profesora, escritora y también me fascinaba la comunicación. Por tanto, me dedico vocacionalmente a aquellas profesiones con las que había soñado, de ahí que pueda dedicar tantas horas.

Últimamente nos gusta cerrar nuestras entrevistas con una pequeña batería de frases que requieren una respuesta muy breve, ¡vamos a ello!
Tu principal fuente de inspiración es… la vida.
Para llamar a las musas nada como… estar en buena compañía.
Tu lugar preferido para escribir… mi salón, frente a la ventana, tomando el pulso al mundo. Me concentro a veces más ahí que en el despacho.
¿Prefieres el día o la noche?, ¿el silencio o algún sonido de fondo? Escribo más de día, pero también de noche, incluso a oscuras, cuando empieza a descansar el cuerpo, la mente se apresura a cavilar poemas o a pintar con la pluma escenas. Me gusta escribir con hilo musical de fondo: pop, country, folk, clásica, dependiendo del argumento.
¿Alguna superstición? Desde que escribí mi libro de Brujas me liberé de ciertos miedos a los fantasmas, pero sigo tocando madera.
Un sueño como escritora… que en unos años mi nombre aparezca en los libros de texto estudiando la literatura de la primera mitad del siglo XXI. Resulta muy gratificante cuando me llaman a encuentros literarios sobre mis obras en colegios, institutos y universidades.
Tu escritor/a favorito/a…. Federico García Lorca.
Un personaje literario que te cautivara especialmente… Uno femenino: Casildea de Vandalia, tiene una aparición mínima en El Quijote, se habla de ella como una mujer de armas tomar que quería someter a prueba a su caballero, le pedía que levantara La Giralda y los toros de Guisando, protagoniza uno de mis versos de Poemaría. Y uno masculino: el estudiante de Salamanca, yo fui estudiante de Alcalá, “era más de medianoche, antiguas historias cuentan…”. La Historia en pleno es un misterio por descubrir.
La novela que te hizo llorar… El Principito.

Y un nuevo apartado, “muy personal”, para poder conocer un poquito mejor a los autores que pasan por mundopalabra.es:
Tu comida favorita es… La paella.
Serías capaz de insultar si… Nunca insultar, mejor aclarar punto por punto con una poesía.
Tu ciudad favorita es… Cambridge (Massachusetts), a un paso de Boston, donde he vivido en mis estancias en Harvard.
Lo que te hace más feliz… Sentirme querida.
Lo que más odias de este mundo… La traición.
Una manía personal… Ser perfeccionista.
¿De qué te disfrazarías en una fiesta de disfraces?… De romana, o de hada.
Ahora mismo estás leyendo… Muchos tratados antiguos y documentos de archivo para mi futuro nuevo libro sobre las brujas del tiempo de Cervantes, una divertida odisea entre España y América con la escoba y el maletín de pócimas como equipaje.

Muchísimas gracias de nuevo por estar en mundopalabras, María.