Conclusiones I Congreso de Autoedición, celebrado en Sevilla durante los días 24 y 25 de septiembre de 2015

índiceLos pasados días 24 y 25 de septiembre se celebró en Sevilla el I Congreso de Autoedición, y allí estuvimos nosotros con los ojos y los oídos bien abiertos para escuchar, reflexionar y, en definitiva, aprender, que es lo que tratamos de hacer todos los días para no dejar de crecer y ser mejores.

Durante las dos jornadas que duró el evento asistimos a muy diversas ponencias, tras las cuales extrajimos nuestras propias conclusiones, que hoy os presentamos, al tiempo que reflexionamos sobre este fenómeno de la autoedición en el que participamos activamente:

  1. La autoedición no es nada nuevo. Grandes escritores como Virginia Woolf, como Mark Twain, Dostoievsky, Nietzhce, Proust, Stevenson…, y muchos más, eligieron este camino y fue el primer paso para el éxito que encontraron después.

  1. Uno de los retos más importantes a los que se enfrenta el autor en la complicada vorágine en la que se ha convertido el sector editorial es destacar, darse a conocer, y para ello es fundamental hacer una buena promoción. La realidad y el exceso de competencia exige llevar a cabo una estrategia de marketing y comunicación que les ayude a diferenciarse y a superar las ya manidas formas de hacer publicidad puestas en marcha por tantos autores. Daniel Pinilla, uno de los ponentes en una de las mesas de autores, dijo que en el éxito de un libro, la calidad de este es menor del 20 %, el resto es lo que el mismo mueve a nivel de marca. Puede resultar una afirmación chocante para muchos, pero todos conocemos ejemplos de superventas de escasa calidad que tienen detrás una imponente maquinaria de marketing. A riesgos de parecer prosaicos (y nos consta que con esto despertaremos desacuerdos), hemos de entender el libro como un producto y a los autores que optan por la autoedición como emprendedores que, si quieren destacar, tendrán que crear y poner en marcha una estrategia seria, sólida y viable.

  1. Nunca ha habido un periodo mejor para ser autores. Es algo con lo que estamos bastante de acuerdo, pero la idea fue esgrimida por Alessandro Giuffrè, director de impresión bajo demanda de Amazon, quien se basa en tres razones:

  1. Hay una gran cantidad de opciones para los autores

  2. Publicar puede ser muy rápido ahora

  3. Es mucho más fácil que nunca conseguir lectores en todo el mundo

  1. Lo más esencial para publicar un libro es confiar en uno mismo, creer, superar todos esos miedos que siempre van a estar ahí, tener fe. Esta idea fue ampliamente repetida por diferentes ponentes que expusieron su experiencia de publicación. A este respecto, Jorge Pérez Andersen, en otra mesa de autores, compartió la gran frase de Henry Ford “Los que renuncian son más que los que fracasan”. Desde luego, merece la pena reflexionar. Asimismo, y de alguna manera relacionado con esto, el reto que se nos presenta a las empresas de servicios editoriales y sellos de autoedición es el de saber ofrecer un apoyo y una guía a tantos autores que se sienten absolutamente perdidos en el sector. Con este propósito urge reflexionar sobre la importancia de huir de las malas prácticas que caracterizan a tantas y tantas empresas que, sin pertenecer al sector editorial, emergen buscando un negocio; entre todos debemos perseguir respetar los sueños de muchas personas, ofrecer apoyo sin que estos se conviertan en caldo de cultivo de ninguna idea empresarial.

  1. En una interesante charla sobre “Propiedad intelectual y derechos de autor”, impartida por Antonio Muñoz Vico (abogado de Garrigues), este habló de cómo la autoedición permite a los autores mantener los derechos sobre su obra y de cómo esta ventaja ha sido algo significativo en algunos casos de éxitos, como el del escritor Hugh Howey, autor de Espejismo, que llegó a rechazar una oferta editorial de 1 millón de euros por reservarse los derechos de su versión digital. Sin duda, esta de los derechos es una de las ventajas principales del fenómeno que estamos analizando.

  1. Somos conscientes de que algo que despierta muchos recelos en lo referente a la autoedición es la distribución. Muchas empresas, a través de sus malas prácticas y mensajes falsos, han conseguido que numerosos autores se hayan visto decepcionados e incluso estafados. Sin embargo, durante el congreso salió a la luz una idea que nosotros también defendemos: para que un libro tenga una buena distribución lo más importante es que sea demandado. Decir cualquier cosa diferente es mentir. Si un libro es demandado, es lógico que las librerías quieran tenerlo. Por supuesto, también está la disposición de la editorial o empresa a mojarse por el autor, a abrir vías y canales, a facilitar la tarea… Y esto sí es algo a lo que el autor debe prestar especial cuidado. Gracias a esto nosotros hemos conseguido acceder con nuestro catálogo a El Corte Inglés y otras librerías importantes, teniendo en estas algunos títulos (como Estricnina, de Merche Sáenz, o Yo también te odio, de Joseba Iraola) compitiendo en las primeras posiciones de ventas con algunos de “los grandes”. Obviamente, para que un libro sea demandado hay que trabajar muy bien toda la cadena que precede a la distribución: el análisis del libro (informes), la corrección, la maquetación y cubierta y, por supuesto, la promoción. De nada sirve preocuparse en exceso por la distribución si no se han conseguido niveles de calidad suficientes en los pasos anteriores.

  1. Durante el congreso también se habló de otras opciones de publicación, en concreto de la mano de Mireia Sanz, imprint manager de la plataforma Megustaescribir.com, perteneciente al grupo Penguin Random House. Resumiendo mucho las opciones serían (las planteamos tal y como las expuso Mireia, aunque las conclusiones son nuestras):

  • 1) Publicación propia: tú lo haces todo y cuelgas tu manuscrito a través de diversas plataformas destinadas a este fin (Tagus, Author Solutions, el sistema Kindle Direct Publishing, KDP, de Amazon…). Estos suelen ser los casos (no podemos generalizar, como es obvio) en los que la obra adolece de una notable falta de calidad y los que dan mala fama al fenómeno de la autoedición: portadas horribles, maquetaciones llenas de errores y códigos que imposibilitan la lectura y, lo que es peor, faltas de ortografía que irritan al lector y hacen que el autor se precipite por el terraplén del desprestigio.
  •  2) Publicación de contratista: el autor contrata diferentes servicios editoriales a diversos profesionales. Suele ser una opción más cara y, además, más compleja y lenta, pues hay que depender del trabajo de diferentes especialistas y hay que coordinar las aportaciones de cada uno hasta llegar a conseguir el resultado deseado para nuestro libro. En los últimos tiempos han proliferado innumerables empresas de servicios editoriales que pretenden dar respuesta a estas nuevas necesidades de los autores, así como nuevas figuras editoriales, como el asesor de publicación. Nuestra recomendación es siempre informarse muy bien sobre la experiencia de los profesionales, intentar conocer quién está detrás de los proyectos, comprobar experiencias de otros autores; en definitiva, no tomar decisiones precipitadas.
  •  3) Publicación a la carta. Se trata de empresas que ofrecen la posibilidad de publicarte tu obra a través de paquetes editoriales que son más o menos amplios dependiendo del resultado que persigas, bajo, normalmente, un sello. También existen muchas empresas de este tipo en la actualidad y nuestra sugerencia más importante en este sentido es, de nuevo, la información. Hay que informarse muy bien de la solidez del proyecto, hay que asegurarse de que no haya letra pequeña, de qué va a pasar con tus derechos, de qué vas a recibir por lo que pagas (no se puede comparar una portada hecha a partir de diversas plantillas con una hecha, de manera personalizada y exclusiva para ti, por un profesional del diseño), de quién hay detrás de la empresa (nunca va a mimar igual tu proyecto alguien que se ha sumado al carro de la edición porque ha visto en este sector un negocio que alguien que lleva gran parte de su trayectoria profesional en el mundo de las letras y siente auténtica pasión por la escritura y los libros). En definitiva, nuestro consejo es que siempre te informes, busques, compares… En mundopalabras tenemos varios sellos de autoedición, si sientes curiosidad, puedes informarte en este enlace. El precio de publicar tu libro con nosotros oscila desde los 265 € hasta lo que tú quieras gastar, dependiendo de servicios contratados, calidades finales, de tirada de ejemplares impresos, etcétera.
  • 4) Por último, está la edición tradicional, es decir, buscar que sea una editorial “de las de toda la vida” quien decida apostar por tu obra. Como todas, es una opción absolutamente respetable en la que algunos solo ven ventajas, pero te aseguramos que también tiene desventajas, como que pierdes los derechos sobre tu obra, el control de cómo quieres cada uno de los pasos y los royalties o beneficios son muy bajos (normalmente entre un 8 % y un 10 % para las ediciones impresas y un poco más para las digitales). Aparte de esto, esta opción es muchísimo más lenta (no sabes cuánto tiempo puede transcurrir desde que creas tu obra hasta que llegue a ser publicada, si alguna vez lo es); difícil, lo normal es que no puedas acceder a esta vía salvo que tengas un contacto o hayas vendido con anterioridad un gran número de ejemplares de tus obras; y, no te engañes, aunque tu libro consiga entrar en una buena cadena de distribución, como ya hemos dicho anteriormente, si tú no te encargas de promocionarlo y te implicas con él, la editorial sola (por muy buena promoción que haga) no lo va a conseguir. El gran peso de la promoción ha de recaer en el autor o, en su defecto, en un profesional o equipo de profesionales en el que confíe para tal fin. Asimismo, en los últimos años se ha hecho muy habitual que las editoriales tradicionales busquen nuevos autores entre los autoeditados, por supuesto, entre los éxitos de venta; por tanto, la autoedición es un camino para llegar a la edición tradicional.
  1. Siguiendo con las conclusiones, de la mano de Sergio Mejías, director de Bubok, se hizo un repaso al sector editorial tradicional, al que definió como rancio, triste, con una enorme resistencia al cambio y una tendencia notable al lloriqueo. Cada uno tendrá sus propias opiniones, pero nos ha parecido interesante destacar estas que, sin duda, hacen reflexionar. Su idea principal fue que innovación no tiene por qué ir de la mano con la tecnología; innovar es dar solución a una nueva necesidad que surge. En su caso, innovaron a través de la apertura de su librería física, situada en Madrid.

  1. Una constante durante estos dos días fue las continuas referencias al descenso en la tirada media por publicación (cada vez se hacen más tiradas de menos de 50 y hasta menos de 10) y a la importancia de la impresión bajo demanda 1×1 como solución al stock de las distribuidoras y editoriales y al concepto de libro descatalogado (cualquier libro podría ser susceptible de ser impreso para satisfacer la necesidad del lector).

Y hasta aquí nuestras conclusiones y reflexiones. ¿Qué te han parecido?, ¿estuviste en el congreso?, ¿tienes una visión diferente?, ¿no asististe a este evento, pero te gustaría comentar algo de lo aquí expuesto? Nos encantará abrir un debate que nos enriquezca a todos, así que no dudes en dejarnos tu mensaje abajo en los comentarios. Gracias por vuestra atención y por difundir si os parece interesante.

Comentarios (6)

  • Benjamín Recacha García 5 octubre, 2015 at 10:43

    Muy interesante todo el artículo. Estoy muy de acuerdo con casi todas vuestras conclusiones. Sin embargo, quisiera hacer un par de comentarios:
    1) Respecto a que en el “éxito” de una novela sólo el 20% tiene que ver con la calidad, puede que sea cierto si nos referimos únicamente al éxito comercial, y no creo que, de todas formas, pueda aplicarse a todos los best-sellers. Partiendo de la premisa que para mí el éxito es algo mucho más profundo que vender miles de libros, tiene que ver más con la realización personal y la honestidad (por supuesto, se puede ser muy honesto y vender miles de libros), sigo pensando que la mejor manera de consolidar una carrera literaria es escribiendo buenas historias, bien editadas. Creer que invertir en marketing es lo principal para lograr visibilidad y ventas, en mi opinión, sí, funcionará en algunos casos, pero lo normal es que acabe en la frustración del autor. Hay miles y miles de personas que se consideran escritoras, pero sólo unas pocas cuyos libros sean éxitos comerciales. Yo voy a insistir en la fórmula “pasito a pasito”. No tengo prisa y sí mucha confianza en mi trabajo. Ello no significa que si tuviera miles de euros para invertir en marketing renunciara al empujoncito.
    2) “Para que un libro tenga una buena distribución lo más importante es que sea demandado”. Sin duda, ésa es la clave. Con mi primera novela estaba casi obsesionado con la necesidad de colocarla en el mayor número posible de librerías. Pero que un libro esté en una estantería no significa nada, porque comparte espacio con otros miles de libros, de forma que lograr que alguien se fije en él es básicamente una cuestión de suerte. Es muchísimo más importante conseguir colocarlo en librerías donde el/la librero/a lo trate con cariño, que se implique en su promoción. No es fácil, desde luego, pero no imposible. Por supuesto, tener prescriptores entre tus lectores es el otro apecto clave, un paso imprescindible para llegar al punto en el que las librerías te contacten para que les proporciones tus libros.
    Gracias por tan interesante resumen.
    Saludos.

    • mundopalabras 5 octubre, 2015 at 17:57

      Hola, Benjamín:

      Un millón de gracias por pasarte por nuestro blog y dejarnos una aportación tan interesante y enriquecedora. Respecto a tu primer comentario, cómo no estar de acuerdo contigo. El éxito es un concepto muy subjetivo, para cada uno significará algo diferente y, desde luego, tanto para José Manuel como para mí (los dos timoneles de este proyecto, ambos escritores), está mucho más relacionado con lo que tú describes: escribir una buena historia, que nos satisfaga, de la que estemos profundamente orgullosos, y, además, editarla bien. El marketing es muy importante (desgraciadamente, la calidad literaria no basta por sí sola), y es cierto que en algunos casos lo es todo o casi todo, pero ¿qué tipo de libros estamos aportando a la sociedad? Cada uno conoce sus respuestas y sabrá sus objetivos…, y lo interesante es ser coherentes con eso que buscamos y dar los pasos justos (más rápidos o más lentos) para alcanzar nuestras metas.

      En cuanto al segundo punto de tu comentario solo decir que podríamos suscribir cada una de tus palabras y que, si no tienes inconveniente, hasta nos gustaría darles difusión en redes sociales, ya que nos parece fundamental que un autor tenga tan clara esta visión que nosotros consideramos esencial. Un abrazo y, de nuevo, gracias.

      • Benjamín Recacha García 6 octubre, 2015 at 11:14

        Encantado de que deis el uso que consideréis oportuno a mis palabras. 😉

        • mundopalabras 6 octubre, 2015 at 12:47

          Gracias una vez más, Benjamín. 😉

  • Merche Sáenz 5 octubre, 2015 at 15:47

    Tomo buena nota de todo. Y sigo mordiéndome las uñas por no haber podido compartir tan intetesante experiencia a vuestro lado. Gracias, Berta, por este magnífico y esclarecedor resumen. Besos.

    Merche

    • mundopalabras 5 octubre, 2015 at 17:59

      Hola, Merche. Muchas gracias por tu comentario. Habrá más eventos y muchas más ocasiones para compartir reflexiones sobre la autoedición y nuestra pasión por los libros, y ya sabes que a nosotros también nos encantará disfrutarlos contigo. Un abrazo y gracias a ti.

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