- No señor comisario, no es lo que parece, espere que se lo explique. Todo empezó….

7.30.-¡Por dios! ¿De dónde sale este ruido infernal? Mecagoentoloquesemea, el despertador, ¡claro! Virgen santa Chun Li, hace tanto tiempo que no lo necesitaba que ya no me acordaba de estos aullidos horripilantes – ¿Me ducho o no me ducho? Con el uniforme del trabajo voy a sudar lo que no está escrito – ¿Qué no son horripilantes? Eso dirás tú pero para mis oídos occidentales este canto agudo descompasado y estridente es una auténtica tortura china- Venga sí, así me despejo – No te lo tomes así ¡era una broma! Son diferencias culturales aunque la verdad, para un despertador, podrías haber escogido un sonido más internacional e impersonal: el clásico ring ring o el típico pi pi pi ascendente – Con qué poca presión sale el agua, se nota que es hora punta de duchas en el bloque- ¿Qué en tu país es un canto a la vida? Pues hijo, aquí es un canto hacia la jaqueca segura pero en fin ¿Por qué le estoy yo ahora dando tantas vueltas al tema del despertador? Mi primer trabajo desde mi huida de la editorial y me da por analizar la música oriental y su uso inadecuado en aparatos domésticos- Tengo que cambiar la esponja ¡qué chuchurría está! – Será una defensa psicológica supongo, una táctica de mi subconsciente para no ponerme nerviosa pensando en menudencias. Bueno, ya estoy limpita, me vestiré después de desayunar no sea que me ensucie.
7.45.- Tengo el presentimiento – Mmm qué bien sienta el café por la mañana – Que será un gran día “Señorita Martín” me comunicó hace una semana el jefe de personal de los grandes almacenes “ha sido usted una de las elegidas para cubrir una de nuestras vacantes, y eso que en la cuarta entrevista; después de la grupal, de la grupal reducida y de la primera individual; hubo un aspecto que nos hizo dudar de su aptitud para asumir tal responsabilidad pero repasando su currículum hemos decidido confiar en usted. Enhorabuena. Cuando quiera puede pasar a recoger el traje. Talla S” Y aquí estamos Chun Li, con un trabajo temporal pero totalmente novedoso y bonito ¿Chun Li? ¡¡¡Chun Liiii!! No te enfades, te prometo que me esforzaré, te prometo que volveré al restaurante chino e intentaré, no solo contener el impetuoso deseo de clavarme el tenedor en la oreja, si no que escucharé con atención la música ambiente para encontrar la armonía y belleza que seguro que tales melodías poseen pero que yo, hasta el momento, no les he sabido encontrar. ¿Qué me ponga el traje y me calle ya? Vaaale.
8.00.-
- Pero Margarita ¿eres tú?
- Buenos días señora Elena, sí, soy yo ¿qué le parezco?
- ¡Maríaaaaaa! ¡Bájate a mi rellano! Que Margarita se ha disfrazado de hombre mayor en pijama.
- Pero muchacha ¿te encuentras bien?
- Sí María, Margarita es así, siempre ha sido una chica muy especial y con mucho carácter, acuérdate de cuando me estampó contra la pared.
- ¡Que fue un accidente! Yo jamás y …¡¡¿no me reconocen?!!
- Pues claro, eres Margarita, pero hazme caso, vas demasiado abrigada, que estamos teniendo un diciembre muy suave y con una manguita fina te sería más que suficiente. Y esa barba ¡dios santo!
- Déjala María, si la muchacha quiere ir así por la calle que vaya, será una de estas nuevas modas juveniles.
Pero ¿Cómo puede ser que no sepan quién soy Chun Li? Ahora me siento insegura ¡cachis la mar!
8.15.-
-Mira mamá, Santa Claus está esperando el autobús.
Que ricura de niña.

-Ho Ho Ho ¿quieres un caramelo, preciosa?
-Síiii
-Pues – mierda Chun Li, no tengo ninguno, los llevo siempre en el bolso y hoy lo he dejado en casa – va a ser que no tesoro. Lo siento.
-Bu… bu…Buaaaaa
-Entonces ¿cómo se te ocurre ofrecerle caramelos a la niña? No llores hija mía. Y podrías ponerte un poco de relleno en la tripa, ¿no? Qué Santa Claus más desagradable y poco lustroso.
-Tiene razón, imperdonable, lo de los caramelos, lo de la tripa es normativa de la empresa, está terminantemente prohibido retocar por nuestra cuenta cualquier aspecto de la indumentaria reglamentaria. Pero no llores bonita. Te prometo que si tu mamá te acerca a la entrada de “Almacenes Apolo”, puerta sur, esquina izquierda, te daré un montón de caramelos, y del sabor que más te gusten.
-Eso y ¿qué más? Mira Angelines, mamá ya te comprará chuches en la tienda de delante del cole y ahora suénate los mocos y ponte la cartera en la espalda que llega el autobús y a almacenes Apolo irá tu pu..ñetera madre.
8.50.- Sí Chun Li, tienes razón, empezamos mal pero no debemos desfallecer- ¡ Ay que me muero! si correr ya no es lo mío, de esta guisa ni te cuento, y encima se me está desenganchando la barba del sudor- Qué mal carácter el de la señora ¿no? Mira que no dejarme subir al autobús ¡tampoco había para tanto! Malditos zapatos, si Santa Claus usara este calzado no estaría tan gordo, te lo aseguro ¡la suela es de plomo! Mira, ya veo las luces de los grandes almacenes ¡Corre Chun li!
9.01.-
- Buenos días. Perdona que te moleste, ya veo que estás ocupada pero ¿sabes dónde es la reunión informativa de papa noeles?
- Oficina central. Al final de este pasillo, giras a la derecha, después a la izquierda, atraviesas la zona de electrodomésticos, libros, viajes y papelería y en cuanto veas la sección de revistas especializadas en coches y cocina, vuelves a girar a la izquierda después a la derecha y la encontrarás. No tiene pérdida. Y yo de ti me daría prisa – Un momento señora, ahora la atiendo – llegas tarde y en esta empresa , de la cual me han hecho encargada de sección
-¡ Enhorabuena!
- Gracias. Valoran mucho la calidad de su personal, su puntualidad, presencia y buen trato – Que sí señora, un minuto y no se me altere que el papel de regalo lo tengo yo ¿estamos? pues ¿sabe lo que le digo? que aquí tiene el papel de regalo, puede metérselo por donde le quepa – Qué duro es trabajar de cara al público, ya lo verás ya ¿te das cuenta que no me ha dicho ni adiós?
-¡Sorprendente!
Ya lo sé Chun Li, ya lo sé, pero ahora somos del mismo gremio y tenemos que defendernos.
9.07.- Oficina central, es aquí
- …y eso es todo lo que necesitan saber para ejercer su trabajo con la profesionalidad que exigimos en Almacenes Apolo así que a continuación les proporcionaremos la campana y la bolsa de caramelos y ¡a sus puestos!
Maldición Chun Li, nos hemos perdido la claves para ser un Santa Claus de primera. No me seas cínico, ya sé que no se necesita un máster de Harvard para sonreír y repartir caramelos pero no menosprecies ninguna tarea, todo trabajo bien hecho requiere de una preparación previa y de un mínimo de conocimientos. Venga, que nos toca
-Campana número 8. Devuélvela antes de ir a comer y si la pierdes o se te deteriora accidentalmente será tu responsabilidad, tendrás que reponerla o pagar el importe el cual está establecido en el contrato. Suerte.
-La cuidaré como oro en paño, no se preocupe.
-Siguiente

9.20.- Por fin estamos en nuestro puesto Chun Li ¡qué nervios!

- Ho ho ho ¡¡¡Feliz Navidad!!! ¿Quieres un caramelito, guapo?
- ¿De qué tienes?
- Naranja y limón.
- ¡Vaya caca! ¿No tienes de cola?
- Ho ho ho Pero ¿qué lenguaje es ese?
- ¿Eres tonto o qué?
- No, no soy tonto y mucho me temo que no te voy a traer todos los regalitos que has pedido con este comportamiento jovencito.

¡Cómo duele! Que te pateen en la espinilla es de las cosas más dolorosas que hay ¿que tú le hubieses devuelto la agresión con un buen tirón de orejas? ¿Que con nuestra educación permisiva estamos criando monstruos? No Chun Li, son chiquilladas y venga pongámonos al lío que como venga el supervisor y no me vea a pleno rendimiento me va a llamar la atención.
- Ho ho ho ¡Feliz Navidad!

14.45.- Un cuarto de hora Chun Li, un cuarto de hora y nuestra primera y ardua experiencia como Santa Claus habrá finalizado. Uf! Estoy agotada, yo no sabía que la calle era tan dura pero ¡¿qué le pasa a la gente?! “Cojones con la campanita de las narices” “Perdone señor, no era mi intención asustarle” “¡A la mierda!” Y al menos este no ha intentado pegarme como la niña enajenada que pretendía robarme la barba a tirones o el abuelo cascarrabias que me quería arrear con el periódico enfadado por su última e insatisfactoria adquisición en nuestros almacenes (incitada por una exposición excesiva a la programación nocturna dominada por los anuncios de la teletienda diría yo ) por no mencionar los escupitajos, pisotones e intentos de robo de caramelos, de naranja principalmente ya que los de limón nunca han sido tan exitosos. Pero en fin, al menos parece que hemos capeado el temporal con dignidad. Mira, antes de retirarnos, seguro que a ese padre tan amoroso con su hijo que se acerca con su pandereta en mano tan decidido hacia nosotros le conseguimos arrancar una sonrisa que nos haga recuperar la fe en la humanidad.
- Ho ho ho ¡Feliz Navidad! ¿Quieres un caramelo, precioso?
- ¿Un caramelo? Un caramelo te voy a dar yo a ti , a por ella Luisito ¡Vivan los reyes magos!

-Me acaban de telefonear y me han confirmado su argumentación señora Martín, usted no ha sido la única Santa Claus víctima de esos fanáticos de las tradiciones patrias. Puede irse.

Prensa Local. Sucesos: Una mujer disfrazada de Santa Claus ha agredido a un niño en una de las puertas de acceso a los céntricos Almacenes Apolo. Según testigos presenciales, el niño y su padre entonaban villancicos alegremente acompañados ambos de sendas panderetas – las cuales hacían sonar contra el cuerpo y cabeza de la susodicha mujer presumiblemente con su consentimiento- cuando inesperadamente, tras el beben y beben y vuelven a beber, la mujer ha propinado un contundente golpe de campana sobre la frente del niño causándole 5 puntos de sutura y creando el pánico a su alrededor. Se desconocen los motivos de dicha agresión, Alamcenes Apolo niega tener cualquier relación con ella aunque reclama la devolución de la campana.