El sol nació para el día, la luna para la noche y tú naciste para mí, bríndame esa sonrisa que tanto me gusta en tus labios y verás que no te dejaré ir.

¿El romanticismo vuelve a mí? Se siente tan lúgubre, que hace que carcoma desde mis uñas hasta mis codos y vuelva a pensar en ti.

Muéstrame el rincón de tus recuerdos, dibújame un espacio y veré si me quedo por allí.

Muéstrame el rincón de tus silencios, tal vez mande a mi mente a dar una vuelta para que deje de hablarme de ti.

Muéstrame el rincón de tus mentiras y lloraré en silencio, preguntando por qué ensuciaron tus labios y por qué tuvieron que existir.

Muéstrame el rincón de tu sensatez, tal vez esté lleno de estiércol ya que siempre fue tan inservible para ti.

Romanticismo no vuelvas, no estoy preparada para sostenerte y llevarte a cuestas, quédate en cualquiera de los rincones del que te hizo existir en mí, ve y piérdete en uno de ellos, que ya no eres para mí.