Viniste amortiguando desafíos

y tu boca la ofreciste codiciosa

en la copa que rebalsa por tus sienes

del vino secreto de las parras.

Viajaste por cumbres en lontananza

caminando enloquecido embriagado

al reguero de vendimias estrujadas.

Ofreciste las uvas centellantes de tu cuerpo

anochecidos destilados tus pezones

donde bebí el vino macerado

que ilumino la tierra de las parras.

Nada poseo, sin tu aliento

en la cava que maceras tu escondite

Y espero……

Cuando brote el fluido purpura

que me anochezca en embriagador deleite.-

 

 

 

Maria Nela Acuña

Valdivia

Chile