Dime, capitán, que con tu fusil me apuntas
Que cierras tu corazón con llave, tan cruel
Y, de algún modo, mantienes tus convicciones juntas
Dime, si es que alguna vez lo has tenido abierto.

Contéstame, capitán, ¿por qué?
¿Por qué me arrebatas todo ahora, allí desde la cima?
Te es fácil aplastar mis ideales
y yo, por los tuyos, ¿por qué debo perder la vida?

Dime si no sientes nada al escuchar mis gritos
Contesta si estas palabras, para ti, tienen algún sentido
Si quitarnos la vida, si matarnos
No te hace sentir perdido.

Capitán ¿por qué tú tienes razón y yo estoy equivocado?
¿Por qué no valgo, para ti, nada
Y, con una o dos balas, me empujas a un costado?
¿Me dirás por qué, antes de haberme matado?

¿Por qué me quitas mi derecho a la vida?
¿Por qué gran patria me arrebatas lo que,
Al menos viva, me pertenece?
¿Responderás?

Pronto mis palabras serán aire y mis pensamientos,
Que hoy no valen nada, cual horrible sueño acabarán
Así que debo preguntarte antes, no sin miedo
¿Cuál es, ese país, por el que tantos morirán?

Ambos soñamos con un lugar distinto,
Ambos queremos un mundo nuevo
¿Por qué, entonces, tu mundo vale que yo pierda mi vida,
Y el mío, ni soñarlo puedo?

Me encierras precisamente por ansiar la libertad.
Me desprecias, me odias
Me insultas y me apuntas a matar
Buscas una gloria que nunca alcanzarás.

Dime, capitán, ¿cuál es esa gloria?
Cuéntame si te diviertes al vernos llorar
Imagina que tus nietos oyen nuestra historia
Contesta ¿qué dirán?

¿Qué te hice yo, más que ser diferente?
¿Qué delito cometí, más que pensar?
¿qué tanto importa si mis ideas son a las tuyas divergentes?
¿Vale acaso mi final?

Apuntas en mi cara, me humillas otra vez
Abandono mis derechos, empalidece mi tez
Cierro los ojos e, ingenuo, intento no temblar
No me has contestado, capitán

Y disparas. Un estruendo, dolor, y entonces todo acaba
Mi vida, nula entre tantas otras
Ahora, muerta, se me escapa.
Y dejo de pensar

Y antes de morir, no puedo evitar
A pesar de mis sueños rotos y perdidos
Desear con esperanza que al pasar
Alguien los levante y, convencido, se los quiera quedar.