Aprender a leer mentes vacías. Aprender a hacer latir corazones dormidos. Aprender a mostrar la salida a quien regala olvidos.
Aprender a no escuchar palabras vacías que solo saben rellenar silencios. Aprender a vestir sonrisas cuando el alma llora. Aprender a desaprender…
Desaprender a entregar lágrimas a quien no merece miradas. Desaprender a curar heridas que nunca dejarán de sangrar. Desaprender lo aprendido y aprender a desaprender…
Aprender que no hay camino equivocado. Solo hay sendas que se bifurcan mostrando una dirección mejor.
Desaprender lo que duele, convertirlo en lección.
Aprender a reconocer la piedra que te hizo tropezar. Desaprender el tropiezo y aprender a continuar.
Desaprendiendo lo aprendido y aprendiendo a desaprender… Construyendo tu propio camino, enriqueciendo tu ser. Esa esencia que muchos creyeron dormida porque no la supieron ver. Esa que mantiene tu llama encendida. Esa que te hace crecer.