A MI HIJA MARIA

María es dulce, es suave, es tierna. María es un hada, ella es así.
En su metamorfosis te sorprende y resplandece;
como una mariposa aparece majestuosa, leve, etérea.

Cada día se transforma en una flor diferente
de un hermoso jardín encantado.

Su armoniosa y cadente voz te embelesa,
como las sirenas de “Ulises” te hechiza,
y utiliza su magia buena,
para no separarte de ella.

¡Si tú no estás yo no vivo!
Aquí te oigo, allí tu esencia,
tú me envuelves, me iluminas,
los hoyuelos de tu cara
me han devuelto la alegría.

María es dulce, es suave, es tierna. María es un hada, ella es así.