Me hice fuerte después de tus mentiras. Las que iba desgranando frase a frase, recordando, recostados mis brazos en la baranda, mirando a lo lejos, la tarde caía, y mi memoria desmenuzaba, igual que una miga de pan, cada una de las mentiras escuchadas, que luego, como un castillo de naipes, fueron cayendo una a una sin piedad. Pregunté mil veces, mil veces escuchada la misma frase "Tú y tus cosas", dejando en el aire la duda y la angustia, saber que era cierto y que no confirmabas. No tuve consciencia de lo que ocultabas. No del todo, sí de ...
Descubrió de repente que no era... no era nada, no lo había sido nunca, había vivido en una burbuja de palabras, le hizo creer que la quería, durante años fue así, o no, quizás solo fue así el primer año, los primeros días, los primeros tiempos, cuando él le prometía y ella le creía, y le creyó porque así deseaba hacerlo, así lo sentía. Y de repente todo se desmoronó. Ya llevaba tiempo metida en la indiferencia, tanto tiempo que ya ni le dolía. Se EL HACHA DESCRIBIÓ UNA PARABOLA PERFECTA. FUE UN SOLO GOLPE. LO PARTIÓ EN DOS, Y APENAS SE ESCUCHÓ UN SORDO CHASQUIDO, DE ESA SILUETA OSCURA QUE PARECIA VENIDA DEL CIELO. NO HUBO GEMIDOS, DE ESOS QUE PROFIEREN LOS TENISTAS, ASIDUAMENTE POR TELEVISION. UNA TAREA QUE VIENE DEL FONDO DE LOS TIEMPOS, MUCHAS VECES TEMIDA, PUES LA MEMORIA COLECTIVA ASOCIA, INDUBITABLEMENTE, AL TRABAJO DEL VERDUGO.PRIMERO FUE LA PIEDRA, LUEGO BRONCE, FINALMENTE HIERRO. HAY QUIENES HABLAN DEL NEOLITICO COMO PERIODO INAUGURAL.TRONCHADA SIN HESITAR, LA VICTIMA, APENAS COMENZABA A DESARROLLARSE. EN EL BOSQUE LOS PAJAROS HUYERON TEMEROSOS Y LAS RAMAS OSCILARON EN UN ...
En un día como hoy donde el calor aprieta y cuesta incluso pensar, me sumerjo en la lectura y me pierdo en las profundas aguas refrescantes de tus recuerdos. Paso las páginas del libro, sin apenas reparar en la trama: "Un corazón olvidado, abandonado, destruido, por un ser despiadado que le prometió amor eterno". Sigo leyendo pero me pierdo en los detalles: "Las lágrimas corren como ríos por las mejillas de ella, que se siente traicionada por aquél al que amó apasionada y que hoy destruye sus ilusiones pretendiendo el perdón de la traición con solo dos palabras: ...
Y le dijo Alma al oído, vamos a sacarnos el pudor antes que nos adoctrine.
Fotografía Helmut Newton.
Recogí el yunque, el estribo y el martillo, no quería seguir atada a una cadena de palabras que perdían sentido cuando salían de una boca repleta de dientes, que disfrutaban al mascar el trago de vino blanco de una vieja botella que guardaba su abuelo en el cuarto, cerca del estanque en el que aprendí a correr debajo del agua. No podía seguir clavada en un paisaje donde falto yo.
Todos lo días a las 6h de la tarde va a verla, dice su hijo que en ocasiones ella le trata con agresividad y rabia. Yo pienso que será porque no le salen las palabras, porque la conciencia no llega apenas con luz, porque...a veces no recuerda ya...su nombre. El de su amado, el que compartió 50 años de su vida, sobre el que pregunta e imagina que sale del instituto y no viene a verla, o que mira a otra y ha olvidado que la invito a bailar esta noche. El cierra la puerta de ...
Relee: «Servicios jurídicos Arístides Orestes garantizan la defensa de su caso. Hasta la última instancia. Confíe en nosotros». Efectivamente, no parece tratarse de una errata o falta en el anuncio por palabras. Un flujo desbocado de recuerdos infantiles le viene a la memoria: el pueblo, el trigo crecido, los juegos del colegio y ese chaval tímido, Arístides Orestes, el Remolacha, ahogado en el río. Nadie más puede tener ese nombre. Busca una disculpa para llamar y averiguarlo. No es posible. No puede ser él. Sin embargo, marca el número del anuncio ...
Aún se podía ver el humo saliendo de la tos seca del anciano. Bebía un whiskey con dos hielos en vaso ancho; cuando recuperó por un momento su pasado. Recordó la primera vez que consiguió atarse los zapatos, pero sus ojos se llenaron de lágrimas pues ahora no podía. Aún se podía ver la juventud de sus arrugas, su eterna marcada sonrisa. Ellas hablaban de él. Su mente refrescó la polvorienta memoria para recordar su nombre. Su cuerpo tembló cuando respiraba el miedo de su reflejo desconocido. Él era aquel joven que compitió por el amor de la mujer imperfecta, la vida.
Igual que cada mañana, Daniel llevó al dormitorio una rosa roja para Alicia. Esa misma noche le recitó un poema escrito por él. Así lo había hecho todos los días, durante los últimos cinco años. Para Daniel, resultaba indiferente que Alicia no estuviera; la seguiría ofreciendo una flor cada mañana y recitando un poema cada noche durante el resto de su vida.
(Relato seleccionado para formar parte del libro 'Cachitos de amor II' -Antología del certamen "II Concurso de microrrelatos románticos Acen"-)
Igual que cada mañana, Daniel llevó al dormitorio una rosa roja para Alicia. Esa misma noche le recitó un poema escrito por él. Así lo había hecho todos los días, durante los últimos cinco años. Para Daniel, resultaba indiferente que Alicia no estuviera; la seguiría ofreciendo una flor cada mañana y recitando un poema cada noche durante el resto de su vida. (Relato seleccionado para formar parte del libro 'Cachitos de amor II' -Antología del certamen "II Concurso de microrrelatos románticos Acen"-)
Después de todo sólo tú y yo hemos quedado. Después de todos los ruidos, después de la noche, detrás de todo. El sol se esconde de nosotros y se lleva su calor a otra parte donde a otros les haga falta. No fue el amanecer ni la tarde, fuimos nosotros agarrados a la vida. Salimos corriendo, casi huyendo, dejando atrás lo que nos hacía daño y rescatando colores en el aire. Me trajiste una canción como la primavera regala flores, sus dulces notas siguen grabadas en mi piel. Deseé el mar en mis manos y me lo entregaste, anhelé un ...
Ella se arrastra retorciéndose en cada tramo que recorre. Avanza con extrema lentitud y cada movimiento le demanda un esfuerzo terrible. Las personas se distraen con su lamentable aspecto, la encuentran desagradable. Yo pienso que es bonita porque veo más allá de su exterior arrugado y contrahecho. Valoro la pasión con que vive su mundo de logros pequeños. Escapar de los predadores que la acechan, buscar sustento diariamente, mantenerse fiel a sus credos, aferrándose con humildad al trazado del destino. Yo sé que es valiente, porque aunque vaya cuesta arriba conserva sus sueños, se agarra a la esperanza ...
—Le prometo que en poco tiempo, con las tablas de ejercicios que le voy a enseñar, adelgazará y se podrá apretar el cinturón —me asegura el coach, cruzando sus brazos fornidos, satisfecho ya de antemano—. No digo que resulte sencillo: es necesario ser perseverante, especialmente al trabajar algunas zonas —añade clavando sus ojos brillantes de salud en mi barriga, estudiándola con gesto experto, calibrando grasas y masa muscular. Incluso se permite pellizcarme bajo el ombligo como si pinzara entre sus dedos una falla moral convertida en sebo. —¿Y cuánto dice que durará el programa? —me atrevo a preguntar. El coach me suelta el michelín, entrecruza ...
Se amontonaron, juntas querían salir, no las contuve y lloré.
En época de crisis las calles se llenan de nuevos lunáticos que se designan a sí mismos como los elegidos. Espero que ninguno sea un nuevo Mesías y se dupliquen las tablas de Moisés. Me resulta difícil romper todos los mandamientos como para que se añadan algunos más
Hoy, que me siento dicharachero, me levanto hecho unos zorros pensando en cómo, en cuándo y en por qué, sin saber muy bien hacia donde dirigirme, ¿al norte?, ¿al sur?. Pensándolo bien, tomaré el mismo camino que tú. ¿Hacia dónde vas tú?. ¡Esta bien!, no hace falta que me lo digas. ¡Te perseguiré!, seguiré tus pasos hacia donde quiera que vayas por que no tengo mejor cosa que hacer y por que no hay chica más preciosa a la que perseguir.
El día que te vi, decidí decirte que, desde ese momento, creía en Cupido. Tu me miraste ...