HalloweenAhora que llega Halloween y que todo el mundo habla de miedo y de terror, nosotros nos hemos decidido a recopilar esos errores que cometen algunos escritores y dan muuucho miedo, terror del auténtico, del que hace que hasta tiemblen las piernas. ¡Empezamos!

 

1) No corregir. No nos cansamos de decirlo: si publicas tu libro sin haberlo corregido y está lleno de faltas de ortografía, de errores gramaticales, de frases y párrafos difíciles de leer…, el lector se va a enfadar, bastante, y puede que cierre el libro y no le dé una oportunidad a la gran historia que has creado, y puede que hable mal de ti en su blog o redes sociales, y puede que se afane en que todo el mundo sepa que tu obra no merece la pena, y puede que todo lo anterior haga que te precipites por el terraplén del desprestigio del que difícilmente vas a poder salir ileso. ¿No te da miedo eso? Desde luego es para pensárselo…

 

2) No cuidar tu portada. Todos conocemos algunas portadas terroríficas que no cumplen ni con los más mínimos criterios estéticos y básicos del diseño gráfico. Y esto es peligroso porque, aunque a algunos no les guste reconocerlo, la cubierta es el envoltorio de tu obra, es un reclamo fundamental para que los lectores se fijen en ella, sientan atracción o, por el contrario, la rechacen y salgan corriendo presos del pánico. Si cuidas los detalles de presentación de tu libro (en este artículo te damos algunos consejos), comprobarás cómo aumentan las oportunidades de ganar lectores. ¡Merece la pena!

 

3) Ser pesado con la promoción. En los últimos tiempos, los que nos movemos mucho por Internet y redes sociales vivimos una pesadilla muy recurrente de la cual es difícil salvarse. Se trata de la cada vez más frecuente práctica de algunos autores de llenar las redes de mensajes autopromocionales como si no hubiera un mañana. Sí, lanzar tuits de una manera repetitiva rozando casi lo obsesivo, escribir el mismo mensaje en todos los grupos de Facebook relacionados con la escritura o la literatura, etiquetar a todos tus contactos para obligarles a leer algo sobre la obra que has publicado y un largo etcétera que incluye diversas maneras poco originales de hacer autobombo sin control. En definitiva, la versión más virtual del “Yo he venido aquí a hablar de mi libro”. Por favor, recuperemos la cordura, las cosas no funcionan así. ¡No! En este artículo reflexionamos sobre algunas prácticas aconsejables en redes sociales e Internet en general. Dejemos de lanzar spam y avasallar a los demás con nuestro libro, ¿acaso haríamos algo parecido fuera de este mundo virtual, cuando salimos a la calle?

 

4) No promocionar. Al otro lado del ring… el escritor que siente aversión por las tareas de promoción. Le gusta la bohemia, la relación de intimidad y soledad con sus musas, el papel o la pantalla, pero odia tener que salir al mundo y gritar que ha escrito algo que merece la pena. Como todas, es una opción respetable, por supuesto, pero algunos, cuando la escasez de venta les frustra, se convierten en seres pusilánimes cuyos lamentos se pueden escuchar por todas partes en las noches más tenebrosas. ;) Si escribes con la intención de que los demás te lean, ¿no crees que vas a tener que hacer algo para darte a conocer? De esto no te va a salvar ni una editorial; si acaso lo tendrás más fácil cuanto mayor sea la empresa con la que firmes y más importante su maquinaria de marketing, pero siempre va a ser importante que tú te impliques, que te mojes en la imprescindible tarea de hacer que los demás se fijen de ti entre la vorágine de escritores que pelean por encontrar su hueco. ¡Pelea por tus metas!

 

5) El ego. Este que sí es un gran monstruo que existe en la vida real y cotidiana, fuera de cuentos, libros y películas, y que a casi todos los escritores nos ha atacado con sus fuertes garras alguna vez, ¿verdad? ¡Cuidado con él! Existe un amuleto extraordinario, más eficaz que la mejor ristra de ajos ;) , y se llama humildad, la bendita humildad, imprescindible en cualquier camino para convertirnos en mejores escritores.

 

¿Qué os ha parecido nuestra recopilación? ¿Sentís miedo ante estas prácticas también vosotros? ¿Conocéis alguna otra que os haga temblar de terror? Si os ha parecido interesante, gracias por echarnos una mano y ayudar a difundir. :)