SUPERSTICIONES…
El cielo tronó y él se estremeció al pensar que no llegaría a tiempo. Había ensayado el encuentro durante el turno. La citó a las siete de la noche calculando caminar en diez minutos las dos cuadras que lo separaban de la Plaza Bolívar. Una profunda y prematura oscuridad conquistó el cielo, cruzó la avenida apresurado. Un auto casi se monta sobre la acera a la derecha, esquivando al chico que cruzó sin precaución.
Quiso creer que el trueno, la impaciencia de la noche por conquistar el cielo y la repentina aparición del auto que casi lo atropella, habían sido señales para devolverse. Pero hasta entonces sus supersticiones lo mantenían solitario y aburrido. La lluvia se arrojó sobre las calles y él se arrimó a las orillas de los locales esparcidos por la avenida, para no mojarse.
Habría vuelto a su casa, pero ya iba a mitad del camino. Repasó el saludo inicial, luego el “al fin nos vemos en persona” y tembló una vez más, al no tener otra cosa qué decir frente a ella.
Llegó al lugar de la cita y ella no llegó. Ella decidió no ir cuando casi atropella a un muchacho en la avenida Alonso.
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Comentarios:
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10/06/2012
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VMONTEMAYOR
Hace 373 días
Muy buen micro, Duge, jugando con las ironias del destino. Felicitaciones.
Duge
Hace 373 días
Gracias VMONTEMAYOR, saludos.
Genoveva
Hace 372 días
Que buen micro, un final que nunca lo hubiese pensado, tu pluma me hizo sentir tristeza, felicitaciones y todas las * para vos.
Genoveva.
Duge
Hace 372 días
Muchas gracias Genoveva, viniendo de quien escribe tan bien y con tanta pasión es un verdadero alago tu comentario, muy motivador. Un abrazo.
NEUROMANTE
Hace 371 días
Tiene todos los elementos para ser un excelente micro, con un desenlace contundente. Muy bien.
Duge
Hace 371 días
Saludos, gracias por el comentario Neuromante.