RÉQUIEM POR UN PAÍS

Escrito por Javier

 

     Lupus bostezó largamente mientras se desperezaba sobre el tálamo de su lujosa mansión. Se levantó de la cama, y arrastrando los pies entró en el baño. Vació su vejiga rociando la tapa del váter y el suelo, expelió una sonora ventosidad, se dio la vuelta, y entrando de nuevo en la alcoba palmeó el trasero de su mujer ordenándole a voces que se despatarrase. Cinco minutos más tarde, abrió el frigorífico y se comió con los dedos las albóndigas frías sobrantes de la cena, y una tostada con sobrasada. Lubricó el tránsito con un par de Heineken amorrándose a la lata, y eructó al tiempo que se propinaba con su puño unos suaves golpecitos en el pecho. Tomó un café y un par de copas de Armagnac. Regresó al dormitorio, y se arropó con un calzoncillo asegurándose de que la huella de frenazo le quedaba detrás. Con la halitosis de un dromedario, se enfundó en un traje sastre gris perla con chaleco, engarzó los puños de su camisa de seda azul con unos gemelos de oro, colocó el Rolex sobre su muñeca, y se calzó un par de Gucci de doscientos euros la pieza. Bautizó con gomina el escaso pelo peinado sin raya, y finalmente roció su palmito con Hugo Man. A continuación llamó con el móvil al chofer, agarró su cartera de piel repujada, y tomó el ascensor interior. Aprovechó el trayecto para modificar la ubicación de sus atributos, hincando la mano por el interior del calzoncillo. Antes de llegar a la planta baja, introdujo la falange del índice en una fosa nasal, y hurgó a conciencia hasta que al fin, la uña consiguió capturar un enorme moco seco. Auxiliado por el pulgar, modeló una pelotilla y la pegó bajo el pasamano del elevador. El eructo del zaguán, sonó como la ráfaga de un Kaláshnikov arrebatando de un zarpazo al guardaespaldas de los brazos de Morfeo. Al reconocer al señor, se irguió de un salto y le hizo una reverencia hasta colocar su espalda en un perfecto ángulo de cuarenta y cinco grados. Lupus, prosiguió su camino mudo y con la frente alta. Salió al exterior y se introdujo en el Audi que ya le esperaba aparcado junto a unos arriates.

- Buenos días señor.

     Lupus miró hacia el infinito a través de los cristales tintados ignorando por completo al chofer. Súbitamente regresó a su asiento de piel y bramó:

- ¡Arranca ya, gilipollas!

                     El potente vehículo despegó sobre la gravilla insertándose poco después entre el espeso tráfico de Madrid. Transcurridos cinco minutos, un enorme colapso detuvo al coche, y el señor Lupus comenzó a ponerse nervioso.

- ¡Tu idiota, métete por el carril del bus!

     El conductor obedeció hasta toparse con un autobús detenido, en el que un grupo de gente se arremolinaba intentando penetrar en él. El señor Lupus le ordenó subir a la acera y rebasarlo circulando entre los peatones.

- ¡Toca el claxon, imbécil!, Esa gentuza aun no sabe quien soy yo.    

     Así lo hizo el chofer, mientras le pedía perdón por su inoperancia.

    A través de la ventanilla, reconoció a un amigo que se dirigía al mismo lugar, y sin que aquel pudiese oírle le gritó:

- ¡Te voy a machacar, lameculos de mierda, y después me calzaré a tu mujer!

     A medida que se aproximaban a su destino, una misteriosa mutación iba produciéndose en el cuerpo del señor Lupus. El pelo hirsuto y gris, fue dando paso a otro crespo y níveo. Lentamente, la cabeza, la espalda, los brazos y las piernas del señor Lupus, fueron adquiriendo un aspecto ovino. Las manos y los pies se transformaron hasta convertirse en pezuñas, y un apéndice peludo le creció desde la rabadilla hasta casi rozar el suelo. Las orejas aumentaron como pequeñas hojas de lechuga hacia los lados, se cubrieron asimismo de lana, y la nariz se transformó en un par de agujeros sobre su hocico. Los caninos se acortaron hasta quedar alineados con los demás. El tono de voz áspero e impertinente, se trocó en un sonido dulce y cariñoso. Incluso jovial.

     Al llegar a su destino, un portero uniformado le abrió la puerta del coche, y Agnus le agradeció el gesto con una sonrisa luminosa; antes de bajar, se dirigió al chofer deseándole los buenos días, y los mejores augurios para él y su familia. Descendió del auto, y flanqueado por un ujier se encaminó a su escaño, gratificándole a la llegada con la más azul de sus sonrisas.

     A las nueve en punto, el presidente, fijando en él su mirada desde su estrado le exhortó en voz alta:

- Señor Agnus, tiene usted la palabra.

     Se dirigió con paso firme hacia la tribuna, saludó con una leve inclinación de cabeza a la presidencia, y girando sobre sus talones acomodó los folios sobre el ambón.

     Las primeras palabras pronunciadas por el señor Agnus frente al atril, surgieron inspiradas por la fugaz visión de unos cuantos billetes de cien euros, que asomaban por el bolsillo interior de su chaqueta, junto a las notas preparadas para su discurso. Recorrió sin prisas con la mirada las hileras de escaños. Vistos desde allí, formaban entre todos ellos algo semejante a una inmenso lienzo blanco. Inspiró profundamente y comenzó a hablar:

- “Señor presidente, señoras y señores diputados…he visto brotes verdes…”

 

 

                                                                                          

    

VN:RO [1.9.4_1102]
me gusta: 0

Debes identificarte o estar registrado para valorar una entrada.

Compartir en ..

Facebook Twitter

Comentarios:


Juan mireles
Hace 578 días

Estamos llenos de Lupus en constante mutación, por lo menos en México sí. Muy buen relato.
De los que te he leído este es el que más me ha gustado, saludos, Javier.


Javier
Hace 578 días

Gracias Juan. No se trata de acusar al que tenemos, (al que por cierto le queda un mes); he tratado de poner de manifiesto las dos caras de un mismo hombre. La real, y la de la imagen que pretende proyectar de si mismo. Otra cosa es que te la creas. Hay una exageración absolutamente intencionada en la historia, pero este lobo transformado en cordero (Lupus y Agnus) para la ocasión, me parecería hasta gracioso si no fuese porque está decidiendo sobre la vida y los bienes de millones de personas a quienes debe el lugar que ocupa. Esa falta de pago por errores que han podido ocasionar la pérdida de vidas o de haciendas a los gobernados, me parece una desfachatez y un insulto a la moralidad más permisiva. Una decisión equivocada que nos cuesta millones de euros, como mucho podría comprometer una futura elección, pero como “paga el pueblo”, aquí no ha sucedido nada. Se suben los impuestos, y punto.
Lo peor Juan, es que entre bomberos no se pisan la manguera. Quienes podrían legislar en favor del sentido común, son quienes saldrían perjudicados de ello, y por lo tanto, no lo van a hacer. Ni estos, ni los que van a entrar. Ni aquí, ni por lo que dices (y ya me constaba), tampoco en México. Y para más Inri, cuando concluyen sus desmanes, encima de su impunidad les esperan unas jubilaciones doradas absolutamente inmerecidas. Paga el pueblo. ¡Hala, ya me he desahogado!
Juanito, a pesar de ellos, la vida es bella, y desde que os conozco a todos vosotros, incluso un poco más. Un abrazo colega.


Montse Acevedo
Hace 578 días

Qué razón tienes Javier.
Hoy sólo eso, que ya es bastante.
Un abrazo


josef48
Hace 578 días

No te imaginas cómo he disfrutado con este relato. El principio es buenísimo, pero el final tampoco se queda corto. Ayer leí un párrafo en el que apuntabas que yo no solía fallar pero…¿y tú? siempre estás en el ajo. Lo que ocurre aquí, me refiero a esta página, es que hay relatos de calidad que se califican muy mal y por desgracia, viceversa. No sé si el sistema de votaciones es el adecuado, yo voy a dejarme de estrellitas y solazarme con todo lo bueno que encuentre; para eso estoy aquí. Y además creo que eso tú ya lo dijiste una vez. Buen trabajo.

Un abrazo.


Juan mireles
Hace 578 días

“Lo que ocurre aquí, me refiero a esta página, es que hay relatos de calidad que se califican muy mal y por desgracia, viceversa. No sé si el sistema de votaciones es el adecuado, yo voy a dejarme de estrellitas y solazarme con todo lo bueno que encuentre”.
Josef, no podría estar más de acuerdo con tu apunte, creo que debería de haber un jurado establecido (¿por quién?), neutral, que puntué, pero bueno es solo mi opinión.


Jasonia Glutinosa
Hace 578 días

De acuerdísimo con ambos dos en cuanto a las estrellitas. Todos hemos comprobado en nuestras propias carnes -léase en nuestras propias letras-, que textos que la mayoría de los que dan la cara califican con buena nota, de repente, así como por arte de birlibirloque, se descuelgan del marcador por obra y gracia de alguna mano negra. Yo propongo que, o bien cada uno deje su puntuación al escribir su comentario, o incluso no se puntúe, porque lo cierto es que esto no se trata de ninguna competición. Yo, siempre he defendido que aquí estamos todos para aprender, para compartir conocimientos e inquietudes, para superar el miedo escénico a que nos lean, y sobre todo, sobre todo, para disfrutar.
Otra cuestión es la de los buenos textos que a veces pasan desapercibidos. A mí me ocurre a veces, que por falta de tiempo, me dedico a leer sólo los más cortos y dejo para mejor ocasión los extensos. Lo que ocurre cuando regreso, es que se han colgado tantas cosas encima que no me da tiempo a ponerme al día con los “rezagados” No sé, tal vez se debería proponer un cupo relatos/día, aunque quizá eso coarte la creatividad de los que tenéis más tiempo de leer/escribir.

Y ahora a lo que vamos, a ver si te creías que me iba a pasar por alto la crítica constructiva y por una vez te ibas a ir de rositas…

-¡¡¡¡Raya!!!! se escribe con “y”, ¡hala!, a copiar veinte veces

“comenzó a mirar” y “comenzó a rodar” y “ comenzó a ponerse nervioso “se ubican demasiado cerca, suena raro, busca sinónimos, anda, guapito de cara.
Por lo demás salvo algún que otro acentillo despendolado, GENIAL, muy divertido, ocurrente y sólo espero que en él no hayas puesto ni un gramo de tu propia personalidad… aunque pondría la mano sobre la vitro de inducción porque no es así…

beso…


espelina
Hace 578 días

Como nos tienes acostumbrados, un texto ágil, lleno de buenos detalles y muy bien logrado. Hay muchos “Lupus” conocidos y los que están por venir…, tu descripción ha sido buenísima. Yo también me había “rayado” ayer cuando lo leí, pero no me dio tiempo a comentarlo.
En lo de las estrellas, estoy con vosotros: de pronto aparecen cinco o seis micros o relatos con un ocho de puntuación y después se le bajan a tres a o cuatro la nota por arte de magia y un micro que solo es una elocuente oración está entre los tres primeros, en desigual comparación con otros muy buenos, con un mensaje de fondo y que seguramente se lo han currado mucho más. Parece que la tontuna lingüistica afecta a las estrellas y a quienes creen que todo lo novedoso tiene mas valor.
Javier, te felicito y voy a llenar el firmamento de estrellas, donde vayan a parar es cosa del destino…Un abrazo


Javier
Hace 578 días

¿Por dónde empiezo…? Señores, como caballeros fidalgos que sois, entenderéis al punto que por mor de la más elemental de las reglas a las que nos obliga nuestra hidalguía, he de ocuparme antes de las damas que de vuesas mercedes. Mercedes, (que también es casualidad, tú):
Al final, voy a terminar firmando los relatos como Javier&Jasonia, algo parecido a Lennon&McCartney, pero en “toguego”.
¿Cuanta razón tienes chiquillica?, demasiados “comienzos” para tan corto espacio. Gracias madre. La ralla de los coj… , y el caso es que lo pensé. El uso de la “LL” queda reservado para la acción del rallador. Para el resto es con “Y”. La vejez. Otra cosa, has hecho muy bien en no poner la mano sobre la vitro. Ya imaginaba que tu amor no alcanzaría las cotas de un bonzo. Los que estamos avezados a convivir con el sufrimiento y la soledad, con lo de la manita es más que suficiente. Aun así, sólo te lo permito si está apagada. Efectivamente, mis convicciones han sido la savia de esta parábola. Y no he citado al capital; esos que apenas aparecen en escena, y que al final de la corrida son los que mueven a las marionetas de la política. Y no sigo porque me estoy cabreando por momentos y hoy es el día del Señor. Además, he almorzado mejor que el maharajá de Kapurthala y no merecen que me siente mal.
Con lo de los textos largos no eres la única a la que le sucede lo mismo. Yo también tengo tendencia a posponer su lectura, y cuando al final te decides a ello, han quedado sepultados por un montón de obras nuevas, destinando al panteón del olvido escritos que, ubicados en otro lugar, quizá correrían una suerte más justa.
Lo de los puntos, las estrellitas etc. Mira Merche, cuando mi mujer, (que es un cielo), hace cocido, o en la paella a leña de naranjo de los domingos,(eso es cosa mía), o en un asado a la brasa de chuletas, longanizas, chorizo, morcilla, ajoaceite, etc., me fijo en todo eso con la mirada de un búho, no consigo adivinar qué de todo ello es consecuencia económica de los relatos de MP.
Quien afirme que no le gusta que le regalen el oído, miente como un político; pero de ahí a perder el sueño por la clasificación de Mundopalabras, hay un abismo.
¿Sabes cuales son mis mejores estrellitas…? pues que de vez en cuando, sólo de vez en cuando, dediquéis unos minutos de vuestras vidas para incluir en ellas, siquiera de un modo virtual, a un aprendiz de aprendices de escritor que se hace llamar Javier. Esas estrellitas, lucen tanto como las que suspendidas en el cielo, cortejan a la luna llena en una cálida noche de agosto.
¡¡Ah!! raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,raya,
raya. Y no renuncies nunca a ser mi “seño”.
Un beso guapa.


Javier
Hace 578 días

Esperanza, fúndete a Jasonia en mi comentario a su comentario. Me viene a las mientes la imagen de esa enorme estrella de plástico que todos hemos puesto sobre el portal de Belén. (Que el día que le caiga a la cabeza a algún pastorciglio, vamos a tener un disgusto). El relato sería la estrella propiamente dicha, pero luego comienza una estela de comentarios, y de comentarios de comentarios, y de comentarios de comentarios de comentarios, cuyo volumen en algunos casos, haría palidecer a las obras completas de D. Marcial Lafuente, o incluso raYando la escatología, de D. Francisco Ibañez, emérito progenitor de Mortadelo y Filemón.
Te lo escribo con las lágrimas deslizándose por mi espalda. Gracias Esperanza. Tú si que eres una estrella.
¡Oyes!, ahora echo de menos a los argentinos, Sindel y Nestor. ¿Andandarán? Hace tiempo que no dan señales de vida. De repente estoy encontrándome con la madre que llevo dentro. Espero que estén vivos. Son una parte muy importante del “tango” porteño de MP.


Jasonia Glutinosa
Hace 578 días

Amigo Javier:
Anoche, en la guardia, me tocó atender a un herido por arma blanca que se había interpuesto en una pelea para defender a unas muchachitas. Creo que hoy, a tí, te ha tocado algo parecido… (gracias por tus desvelos)

Beso, ¿dices que vale de tornillo? ummm…


Javier
Hace 578 días

Mercedes, creo que el origen de todo esto suena muy bien en francés: gilipuyuá. Tu te crees que con la hambruna en el cuerno de África, los malos tratos a las mujeres, las guerras repartidas por el mundo, el aumento de la pobreza, el sida, la pederastia, la soledad de los ancianos, el creciente número de suicidios, etc. etc., y aquí discutiendo por un par de acentos y cuatro puntos y aparte…por favor. A tomar por saco los acentos y las comas. ¡Pues claro que de tornillo! Desde cuando tenemos más derechos que todos esos que están cargando con la crueldad de todos nosotros, si Merche, de todos nosotros, para que nos enzarcemos por cuatro cochinos acentos.
Aquí estamos para disfrutar de una oportunidad que nos da la vida sin merecerlo, al menos yo no he hecho ningún mérito para nacer aquí y ahora. Si no sabemos resolver esta chorrada, ¡apaga y vámonos!
Que la vida es muy corta Merche, y no merece la pena dedicarle un minuto a estas tonterías. Hay que aprovecharla para disfrutar de ella. Es preciosa. Las puñaladas ya vendrán sin que las llames, y todo esto Merche, creo que no alcanza esa gravedad. Como mucho, lo que te dije antes: una inmensa jilipuyuá.
Y me importa un rábano ponerme en medio, si eso sirve para que os pidáis perdón. En el mundo que yo conozco, nunca se ha conseguido la paz por otra vía. Así es que menos Green peace, y más misericordia.
Y ya me estoy cansando de dar besos por esta chorrada.
Un besazo y un abrazazo. No creo que sea necesario aclarar el reparto.


Greg-5
Hace 577 días

Interesante, ya se dice ya que las apariencias engañan. Y respecto a la actualidad no hay mucho que decir, si contáramos lo mucho que tienen, lo muchísimo que vale cada cosita y lo poco que queda para los demás dan ganas de volver a aquél juicio primero y proclamar “¡Soy Persona!”


Jasonia Glutinosa
Hace 576 días

Javier, he dejado un comentario en el relato de Max que en realidad era para ti.
Y es que hoy no doy pie con bola. A partir de ahora me quedo calladita. Sí, así estoy más guapa.


Genoveva
Hace 576 días

Javier a mí entender hiciste notar el mostruo que todos tenemos adentro, y lo sacamos en situaciones
especiales, porque como persona “normal” es lo mas bajo que hay.
El dinero disfraza su cuerpo pero su alma es de una probreza lamentable.
Besos mil……………….
Marta (Genoveva).

,


Javier
Hace 576 días

Hola Martita, te contesto aquí. Pues si, lo has dicho perfectamente, el monstruo que todos tenemos adentro. No creas que somos mejores que los peores. Al menos yo no lo soy. El día en el que comience a creer lo contrario, me veré envuelto en una situación que haga aflorar en mí ese lado oscuro, que más o menos hipócritamente intento esconder para no dejar de ser amado, que es al fondo lo que tú, yo, Lupus y Agnus necesitamos para seguir sintiéndonos alguien.
Besos mil y uno.


Maruja Rufes
Hace 573 días

Javier, amic. No conozco gente de la política, bueno, me refiero así de cerca…pero sí de la banca. Pues me ha parecido identificar a varios… Tu descripción de los “modos y formas” del personaje son muy reales…Cruelmente reales. Pero mira, juegas con ventaja… Al ser “chico” puedes hacerlo así de fidedigno. Eso en una “chica” quedaría así como con una pátina del esmeril de III. Bueno, en otras cosas es al revés. ¡Que me enroilo.!!!
Me ha encantado, me ha divertido mucho, me ha sabido a poco.
Por cierto, Tengo un brazo escayolado y me cuesta mucho escribir,Ya iré leyendo todo Es un placer. Un beso.


Javier
Hace 573 días

Maruja, paisana meua, si conoces a gente de la banca, lee el de “el espíritu de Simba” y a ver que te parece. Otra cosa, una de las obras imperecederas de la literatura universal, fue escrita por uno al que le faltaba un brazo. Mariconaes ni una, María. (Naturalmente, me refiero al Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha).
En cuanto a lo de escribir desde “chico”, ¿que quieres que le haga?. No voy a estar haciéndome operaciones en la entrepierna para parir según que relatos. Otro beso, guapa.

Escribe un comentario:


Contactar   -   Aviso Legal   -   Responsabilidad del sitio   -   Acerca de mp   -   Página realizada por Rubicrash