Aquel grafiti
Aquel grafiti en la pared de la vieja fábrica le traía muchos recuerdos, tantos, que le era imposible pasar por los aledaños del lugar y no desviar sus pasos hacia el muro que después del tiempo transcurrido, aún mostraba los colores de su improvisada declaración de amor juvenil.
Una y otra vez se veía a sí mismo tomando de la mano a Clara y mostrándole henchido de orgullo su obra: la palabra “Amor” pintada con vistosas letras azules al más puro estilo del grafiti.
En aquel momento mágico y eterno, pues parecía que perduraría por siempre, la chica se volvió, y con lágrimas en los ojos, le dijo:
-“Yo también te amo”.
Y se fundieron en un torpe beso que no por poco experimentado, resultó menos hermoso…
Hoy, todo aquello había acabado. Ella tenía su propia familia, él estaba a punto de casarse, pero lo que quedó plasmado de forma tan bella en aquel muro, y a la par en los dos corazones, seguía vivo. Su amor, transformado en amistad, continuaba brillando en aquella pared, recordando a todo el que quisiera entenderlo, que hay momentos en la vida, que por haber sido “pintados” tan a conciencia en las paredes de nuestro corazón, el tiempo nunca podrá borrar…
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Comentarios:



6/08/2011
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Maruja Rufes
Hace 654 días
¡Qué bonito! Destila ternura, juventud, ideales y recuerdos nunca olvidados. Excelente micro, querida amiga. Besitos
Montse Acevedo
Hace 654 días
Gracias Maruja.
La verdad es que es una historia romanticona
Me alegra el que te guste.
Besos
Sindel
Hace 653 días
Que lindos son los recuerdos de los amores puros de la juventud, esos que uno jura que serán eternos y que la vida muchas veces lleva a que se terminen. Pero es verdad, siempre quedan en el corazón, de otras formas, con otra mirada, pero imborrables.
Me gustó mucho Montse, un abrazo.
pablo grados
Hace 652 días
Monntse, todos hemos dejado en algun lugar el recuerdo del primer amor, gravado en alguna pared, un arbol, o quizá sobre el viento. Despues pasamos y recordamos con nostalgia la bereda del ayer.
Leyendo tu micro vuelve uno a encontrarse, con el lejano pasado cuando como yo sumamos 64 primaveras.
Muy logrado, me gustó.
Un saludo.
PABLO-
NOTA: no termino de entender la forma para puntuar.
Montse Acevedo
Hace 652 días
Gracias Sindel; gracias, Pablo.
Es cierto que a medida que pasan los años, aquellas manifestaciones románticas de nuestros primeros amores, retoman su importancia al acudir de nuevo a nuestras mentes aunque sea en forma de recuerdos.
Qué edad tan bonita la de aquellos amores de adolescencia…
Un abrazo a los dos.
Hannibal
Hace 652 días
¡Excelente Montse! Como todo lo que te he leído hasta la fecha.
Txeba
Hace 652 días
Me gusta Montse,siempre es bonito recordar aquellos momentos en los que el amor tocaba por primera vez a nuestra puerta.Un saludo.
Perla del Nilo
Hace 652 días
Tu microrrelato me ha producido una leve sensación de melancolía al tiempo que me ha hecho esbozar una sonrisa. ¡Estupendo!
Montse Acevedo
Hace 652 días
Gracias a los tres, Hannibal, Tseba y Perla.
¡Y si os dijera que la historia EXISTE?
Un abrazo
Jaragua
Hace 652 días
Tu texto me ha dejado el mismo poso que la canción de Celtas cortos, “20 de abril”, cuando la oigo.
Un saludo.
Montse Acevedo
Hace 652 días
Jaragua, espero que ese poso sea tan sabroso como lo el café que lo dejó. Gracias.
Abrazos
espelina
Hace 651 días
Muy buen micro de sentimientos juveniles que es verdad dejan un rastro imborrable. Los recordamos con un especial cariño quizás porque fueron mas platónicos que otros.
Te felicito con un abrazo.
Montse Acevedo
Hace 650 días
Mil gracias espelina. Es cierto que aquellos primeros amores quedan grabados a fuego.
Un abrazo para tí también.
Lucas
Hace 648 días
Montse, no hables de historias que existen que acabaremos jugando a advinanzas de realidades a través de nuestros cuentos. Que ya ha habido alguna tentativa.
Aunque, bien pensado, resultaría divertido.
¿El micro? Guanchipiruli.
Montse Acevedo
Hace 647 días
Lucas,
Después de escribirlo, alguien que lo leyó me contó que en su vida también hubo una vez un grafiti y hasta me habló del lugar en el que hoy aun se encuentra…
Pensé que era una casualidad bonita.
Gracias
Un abrazo